El 25 de febrero de 1778 nació en Yapeyú José de San Martín, figura central de las guerras de independencia sudamericanas. Su trayectoria suele abordarse desde la historia nacional argentina, pero su verdadero alcance fue internacional. Desde sus primeros movimientos estratégicos, concibió la emancipación no como un fenómeno aislado, sino como un proceso regional que requería coordinación militar y visión geopolítica.
Formado en Europa y con experiencia en el ejército español, San Martín comprendía la dinámica del poder imperial. Esa experiencia fue determinante para diseñar una estrategia que evitara enfrentamientos frontales innecesarios y privilegiara operaciones decisivas. Su regreso al Río de la Plata en 1812 marcó el inicio de un proyecto que no se limitaría a Buenos Aires ni al antiguo virreinato.
La creación del Ejército de los Andes y el cruce de la cordillera en 1817 constituyen uno de los movimientos militares más audaces del siglo XIX. La liberación de Chile no fue un objetivo final, sino una etapa dentro de un plan mayor: avanzar hacia Perú, núcleo del poder español en Sudamérica. En ese diseño estratégico, cada territorio liberado reforzaba el siguiente paso.
La proclamación de la independencia peruana en 1821 consolidó su visión continental. San Martín entendía que sin la caída del bastión virreinal en Lima, la independencia del sur permanecería vulnerable. Su proyecto, por tanto, fue transnacional antes de que existieran plenamente los Estados modernos de la región.

La reunión con Simón Bolívar en Guayaquil en 1822 refleja la dimensión internacional de su liderazgo. Más allá de diferencias políticas, el encuentro simbolizó la articulación entre proyectos emancipadores que compartían un mismo horizonte geopolítico. San Martín optó por retirarse, priorizando la estabilidad del proceso antes que la disputa personal por el poder.

Por ello, la figura de San Martín pertenece con legitimidad a la sección internacional. Su acción no se circunscribió a una bandera, sino que moldeó el mapa político de América del Sur. La efeméride de su nacimiento invita a releer su legado desde una perspectiva regional: la independencia fue una empresa coordinada, y él fue uno de sus principales arquitectos estratégicos.