La venta de Juan Ignacio Nardoni al Gremio de Porto Alegre parecía un negocio redondo para todos, pero terminó generando reclamos y tensiones entre las dirigencias de Racing y Unión.
Luis Spahn, presidente del Tatengue, rompió el silencio y cargó con dureza contra la dirigencia de la Academia, asegurando que el club bonaerense no cumplió con sus obligaciones de pago porque está en una situación financiera crítica.
En diálogo con LT9, Spahn relató una reunión con su par, Diego Milito, que dejó más dudas que certezas. "Hablé el viernes con Diego pidiéndole soluciones. Me encontré con que no estaba el tesorero. Charlamos un largo rato y me dijeron que están muy mal económicamente. Les dije que no era una cuestión de voluntad, es una obligación el pago", disparó el titular tatengue.
La operación se cerró en 8 millones de dólares por el 80% del pase, más otros 2 millones en objetivos. Unión, que conserva el 30% de los derechos económicos, debería percibir alrededor de 2,5 millones de la moneda estadounidense. Sin embargo, la ingeniería financiera y los plazos de cobro han generado un cortocircuito.

Racing notificó haber recibido un primer pago de 2 millones de dólares desde Brasil, pero en Santa Fe todavía no vieron un centavo ni los contratos firmados. "Milito se comprometió a enviarnos las copias la semana que viene", confiaron fuentes allegadas a la dirigencia rojiblanca. La preocupación de Spahn radica en los descuentos: "Si el pase fue bruto, es probable que los gastos superen a la cuota. Tenemos que ver los papeles".
El malestar de Spahn va más allá de la demora. El dirigente cuestionó la estrategia de venta de los clubes grandes, poniendo también como ejemplo el caso de Kevin Zenón en Boca. "Hemos pecado de ser socios minoritarios. Cuando hubo ofertas de 12 o 15 millones, decidieron mejorarles los contratos y subir las cláusulas a 25 millones. Y hoy salen por una cifra inferior", se quejó, haciendo alusión a que las ventas finales terminan siendo menos beneficiosas de lo proyectado para el club formador.
Además del monto fijo, Unión espera por los bonos (unos 600.000 dólares si Nardoni cumple objetivos de partidos jugados) y conservará un 6% de una futura venta (del 20% que retienen ambos clubes argentinos). Pero hoy, la prioridad en la Avenida López y Planes es clara: cobrar lo que corresponde y ver los contratos que Racing prometió mostrar.