25/02/2026 - Edición Nº1114

Policiales

Temen por su vida

El preso que reveló el plan criminal para matar a un juez y a un fiscal fue trasladado de urgencia

25/02/2026 | Daniel “Tavi” Celis fue cambiado de unidad penitenciaria por orden judicial después de advertir que su vida corría peligro tras acusar a otro interno de haber contratado a un sicario para asesinar a un magistrado, un fiscal y al ministro de Seguridad de Entre Ríos.



La denuncia explosiva realizada desde el interior de una cárcel derivó en una decisión urgente de la Justicia. Daniel “Tavi” Celis, un interno con antecedentes por narcotráfico, fue trasladado a otra unidad penitenciaria luego de advertir que su vida corría peligro tras señalar a otro recluso como responsable de un presunto plan para cometer asesinatos por encargo.

La medida fue ordenada por el juez federal de Paraná, Daniel Alonso, quien hizo lugar a un habeas corpus presentado por la defensa de Celis. El planteo alertaba sobre el riesgo concreto que enfrentaba el detenido después de haber acusado al empresario marplatense Leonardo Airaldi de organizar un atentado contra altos funcionarios judiciales y políticos.

Según el planteo judicial, Celis vinculó a Airaldi con la supuesta contratación de un sicario para asesinar al juez federal Leandro Ríos, al fiscal federal José Ignacio Candioti y al ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia. El ataque, de acuerdo con esa denuncia, habría sido planificado para concretarse en la ciudad uruguaya de Punta del Este.

Leonardo Arnaldi, el empresario acusado por narco que habría planificado matar a un juez y un fiscal en Entre Ríos. 

Frente a ese escenario, el Servicio Penitenciario dispuso el traslado del interno desde la cárcel de Gualeguaychú hacia la Unidad Penal Nº1 de Paraná, con el objetivo de resguardar su integridad física y evitar posibles represalias.

La situación de Celis dentro del sistema penitenciario ya era compleja. En noviembre de 2025 había sido procesado y embargado bajo la acusación de liderar una organización narcocriminal desde prisión. En esa resolución, el juez consignó que el detenido “impartía órdenes directas, coordinaba encuentros y diagramaba operaciones” sin necesidad de salir de la unidad carcelaria.

Además, el interno acumula una condena superior a los 15 años de prisión en causas conocidas como “narcomunicipio” y “narcoavioneta”, a lo que se suman otras imputaciones por delitos violentos.

El traslado dispuesto ahora revela el impacto que tuvo su testimonio en una investigación que sacudió al ámbito judicial entrerriano. La Justicia consideró que las circunstancias denunciadas justificaban una medida excepcional para garantizar su seguridad.

Mientras tanto, el expediente que se desprende de sus declaraciones continúa en trámite y busca determinar el alcance real del presunto plan criminal y las responsabilidades de los acusados.