27/02/2026 - Edición Nº1116

Política

26 de febrero de 2007

Macri, una niña de Lugano y un anuncio clave: a 19 años de una foto que marcó su vida

26/02/2026 | El anuncio fue en un basural de Villa Lugano. Macri iba por la revancha en CABA tras perder en 2003 contra Aníbal Ibarra.



Hace exactamente 19 años, Mauricio Macri anunciaba que volvería a competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de tomarse revancha de la derrota sufrida en el balotaje de 2003 frente a Aníbal Ibarra.

Aquel relanzamiento marcó un punto de inflexión en su trayectoria. La decisión de insistir en el distrito porteño terminó siendo exitosa: Macri vencería con amplitud a Daniel Filmus, consolidaría su liderazgo político y construiría desde allí el camino que lo llevaría a la Presidencia en 2015.

Un anuncio en un escenario inesperado

El lanzamiento de su candidatura se realizó en una esquina del barrio de Villa Lugano, en el cruce de Piedrabuena y Bermejo, junto a un basural ubicado cerca de las vías del ferrocarril Belgrano Sur.

Desde una tarima improvisada, Macri confirmó: “Vuelvo a ser candidato el 3 de junio” y anticipó con tono optimista: “Vamos a ganar y de acá no nos mueve nadie”. El acto incluyó una fuerte carga simbólica: buscó mostrar las desigualdades urbanas y reforzar su discurso sobre la necesidad de transformar la ciudad.

En ese contexto, apareció acompañado por una niña del barrio, un gesto que generó repercusión mediática y fue interpretado como parte de una estrategia para acercarse a los sectores más postergados.

La apuesta del líder del PRO

En aquel momento, Macri era el principal referente del Propuesta Republicana (PRO) y su decisión despejó dudas sobre su futuro político inmediato.

Aunque había manifestado en otras oportunidades su interés en competir por la Presidencia, optó por concentrarse en la Ciudad. “Tengo un compromiso con los vecinos y amo esta ciudad”, afirmó, y remarcó que su prioridad era demostrar capacidad de gestión a nivel local.

La definición también postergó cualquier anuncio sobre a quién apoyaría en la carrera presidencial, una incógnita que Macri decidió mantener abierta hasta después de los comicios porteños.

El contexto político y los principales rivales

El relanzamiento se produjo en un escenario político marcado por la consolidación del gobierno nacional de Néstor Kirchner y por la debilidad de la oposición tradicional.

En la Ciudad, sus principales competidores eran el entonces jefe de Gobierno, Jorge Telerman, y Daniel Filmus, candidato del kirchnerismo.

Macri evitó una confrontación directa con ambos y optó por un discurso centrado en la gestión, la eficiencia y la necesidad de “soluciones concretas” para los problemas urbanos.

Néstor Kirchner y Daniel Filmus

Las incógnitas sobre su equipo

Durante el lanzamiento, Macri evitó definir quién sería su compañero de fórmula. Sin embargo, en su entorno sonaban con fuerza nombres como el de Gabriela Michetti y el de Horacio Rodríguez Larreta, con quien ya había compartido fórmula en 2003. Finalmente, elegiría a la primera.

También integraban su equipo figuras como Marcos Peña y otros dirigentes que luego tendrían roles centrales en su espacio político.

A nivel nacional, Macri mantenía vínculos con referentes como Ricardo López Murphy, en el marco de una oposición fragmentada.

Un discurso moderado y orientado a la gestión

El tono del lanzamiento fue deliberadamente conciliador. Macri afirmó que no veía a los otros candidatos como enemigos y que apostaba a un “buen debate” electoral.

Se presentó como un “constructor de soluciones” y prometió enfrentar los problemas “con los tapones de punta”, pero sin recurrir a la confrontación permanente.

En entrevistas radiales, sostuvo que la Ciudad debía aspirar a estándares similares a los de grandes capitales del mundo y reclamó que los impuestos se tradujeran en mejoras concretas para los vecinos.

De la insistencia local al salto nacional

La apuesta por la Ciudad terminó dando resultados. En 2007, Macri se impuso con amplitud sobre Daniel Filmus y accedió por primera vez a la Jefatura de Gobierno porteño.

Desde allí, consolidó su liderazgo, fue reelegido en 2011 y utilizó la gestión en Buenos Aires como principal plataforma para proyectarse a nivel nacional.

Ese recorrido culminó en 2015, cuando alcanzó la Presidencia de la Nación, cerrando un ciclo iniciado años antes con aquel relanzamiento en Villa Lugano.