En el marco del discurso del Estado de la Unión de 2026, el presidente de Estados Unidos condecoró con la Medalla de Honor al Chief Warrant Officer 5 Eric Slover, piloto del Ejército que resultó gravemente herido durante la operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro. Más allá del impacto político del operativo, la historia que emergió en el Congreso fue la de un militar que, pese a recibir múltiples disparos, mantuvo el control de su aeronave y garantizó el éxito de la misión.
Slover pilotaba un helicóptero CH‑47 Chinook cuando la nave fue alcanzada por fuego enemigo en el momento más crítico del descenso. Según el relato oficial, las heridas en su pierna y cadera pudieron haberlo incapacitado. Sin embargo, sostuvo el mando de la aeronave el tiempo suficiente para completar el aterrizaje y permitir que las fuerzas en tierra ejecutaran la operación sin mayores pérdidas.
La Medalla de Honor es la máxima distinción militar de Estados Unidos y se reserva para actos de extraordinario valor en combate. En el caso de Slover, el reconocimiento trasciende cualquier debate geopolítico: premia la capacidad de sobreponerse al dolor extremo para proteger a compañeros y cumplir la misión encomendada.
Testimonios difundidos por autoridades militares subrayan que el éxito del operativo dependió en gran medida de su determinación en segundos decisivos. En escenarios de alta tensión, la disciplina técnica y la fortaleza psicológica suelen ser factores determinantes. La actuación de Slover encarna esa combinación de entrenamiento y coraje.

Durante la ceremonia en el Capitolio, el piloto apareció aún en proceso de recuperación física, lo que añadió una dimensión humana a un acto solemne. La imagen de un oficial herido recibiendo la condecoración recordó el costo personal que implica cada decisión operativa en contextos de conflicto.

Más allá de las implicancias diplomáticas de la captura de Maduro, la figura de Eric Slover quedó asociada a la idea de servicio y sacrificio. Su historia pone el foco en quienes ejecutan las órdenes en terreno y asumen riesgos directos. En un escenario internacional polarizado, el reconocimiento a su valentía se instala como un tributo al compromiso individual frente a circunstancias extremas.