25/02/2026 - Edición Nº1114

Judiciales

Juego ilegal

Cien horas de trabajo comunitario y un curso obligatorio: el caso que marcó un precedente en la Ciudad

25/02/2026 | Una mujer admitió que recibía dinero por quiniela, bingo y eventos deportivos sin habilitación. La Justicia le impuso tres años de prisión en suspenso.



Durante meses, en un comercio de Villa Riachuelo funcionó un circuito de apuestas que operaba al margen de cualquier control oficial. Lo que parecía una práctica informal terminó convertido en un expediente judicial que ahora marcó un precedente: la Justicia porteña dictó la primera condena por juego ilegal desde que este delito fue incorporado al Código Penal.

La mujer a cargo del local, de 48 años, aceptó su responsabilidad en un juicio abreviado y recibió una pena de tres años de prisión en suspenso. El fallo fue firmado por el juez Juan Manuel Ariza Clerici, quien además le impuso reglas de conducta, entre ellas tareas comunitarias y la obligación de asistir a un curso de prevención sobre el impacto del juego clandestino.

La investigación había comenzado tras una advertencia de Lotería de la Ciudad, que detectó irregularidades durante una inspección. La denuncia derivó en la intervención de la Fiscalía Especializada en Juegos de Azar, encabezada por el fiscal Juan Rozas.

Las medidas ordenadas incluyeron tareas de campo y análisis de información que permitieron reconstruir el funcionamiento del sistema. Según se acreditó, en el lugar se recibían apuestas vinculadas a distintas modalidades, como quiniela, bingo y competencias deportivas, sin contar con autorización oficial.

Ese mecanismo encuadró en el delito de explotación de juegos de azar ilegales, previsto en el artículo 301 bis del Código Penal. La imputada finalmente reconoció los hechos, lo que permitió avanzar con una resolución anticipada del proceso.

El caso no solo definió la situación judicial de la acusada, sino que también abrió una nueva etapa en la persecución de este tipo de actividades en el ámbito porteño. Desde la fiscalía señalaron que el juego clandestino no es una práctica menor, sino una estructura que opera por fuera de los controles estatales y que puede generar graves consecuencias sociales.

El fallo dejó además una señal clara sobre la política judicial frente a estas maniobras. Hasta ahora, no existían antecedentes de condenas en la Ciudad por este delito.

Las autoridades recordaron que las plataformas autorizadas deben operar bajo el dominio oficial “.bet.ar”, y advirtieron que cualquier otro sistema de captación de apuestas carece de respaldo legal.