El escenario de protestas en Argentina se dividirá en dos etapas tras la decisión de la cúpula sindical de no unificar las medidas de fuerza. Este viernes 27 de febrero, mientras el Senado de la Nación sesiona para dar sanción definitiva a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, solo un sector del sindicalismo realizará un paro con movilización al Congreso, mientras que la Confederación General del Trabajo (CGT) decidió postergar su acción para el lunes 2 de marzo en el Palacio de Tribunales.
La decisión se tomó tras una reunión de la mesa chica de la CGT en la sede de UPCN, donde los dirigentes priorizaron evitar el choque directo en las calles durante la votación legislativa. En su lugar, el objetivo será presentar un pedido de inconstitucionalidad de la norma apenas sea promulgada.
El dato clave para el ciudadano es que el viernes no habrá un cese total de actividades de transporte o servicios generales a nivel nacional, ya que la CGT no convocó a huelga, pero sí habrá dificultades de tránsito en el centro porteño por las columnas de gremios estatales y de izquierda que rechazan la ley.

A diferencia de la conducción oficial de la central obrera, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) ratificó un paro de actividades y una marcha que comenzará a las 10:00 desde la intersección de Avenida de Mayo y Salta. Entre los gremios que confirmaron su adhesión se encuentran:
La conducción de la CGT, representada por el triunvirato de Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola, optó por una estrategia de "baja intensidad" en las calles para este viernes. Los dirigentes consideran que los votos en el Senado ya están definidos y que una marcha masiva no cambiaría el resultado parlamentario.
Jorge Sola, secretario de prensa de la central, explicó al salir de la cumbre: "Nuestra movilización va a ser el día lunes a Plaza Lavalle. Lo que nos queda a nosotros es llevar la petición al Poder Judicial para la inconstitucionalidad de la ley".
Esta postura generó fuertes críticas internas. Desde el FreSU señalaron que esperar al lunes es una "excusa para no pelear" mientras se vota la ley. Sin embargo, la CGT apuesta a repetir el éxito legal obtenido contra el DNU 70, buscando que los jueces del fuero laboral suspendan la aplicación de la reforma.

El plan de acción continuará el lunes 2 de marzo a las 11:00. La CGT se concentrará en el Palacio de Tribunales para acompañar la presentación judicial. Según fuentes sindicales, el planteo de inconstitucionalidad se basa en que la reforma altera derechos individuales y colectivos que tienen carácter progresivo y no pueden ser eliminados por una ley ordinaria.
TM