El viaje terminó antes de empezar. Cuando intentaba ingresar al país a través del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, un ciudadano turco quedó detenido por una orden de captura internacional que lo señalaba como parte de una compleja red de lavado de activos que operaba con criptomonedas y apuestas ilegales. Meses después, fue extraditado a Turquía, donde enfrentará cargos por su presunta participación en una organización que movió cifras millonarias.
La investigación que lo involucra comenzó en junio de 2021, cuando la Justicia turca detectó movimientos financieros sospechosos desde una billetera virtual de criptoactivos por un monto cercano a los tres millones de dólares. Ese dinero había sido transferido a la cuenta de quien era considerado el líder de una estructura criminal ya bajo la lupa de las autoridades.
A partir de ese hallazgo, los investigadores reconstruyeron una trama que vinculaba esas transferencias con una organización dedicada al lavado de dinero proveniente de apuestas ilegales, juegos de azar y actividades relacionadas con el fútbol y otras competiciones deportivas.

Según se determinó, el hombre extraditado participaba activamente en esas maniobras mientras, en paralelo, trabajaba como gerente del casino de un importante hotel ubicado en la ciudad de Girne Kyrenia, sobre la costa mediterránea turca.
El mecanismo utilizado por la organización consistía en el uso de múltiples cuentas bancarias, instituciones de pago y plataformas de servicios de criptoactivos para mover los fondos. El dinero era fragmentado en numerosas transferencias de bajo monto para dificultar su rastreo y luego convertido en criptomonedas, que terminaban en billeteras virtuales controladas por el líder de la red y otros integrantes.
Para coordinar las operaciones, los implicados utilizaban un grupo en una plataforma de mensajería denominado “KOIN SOHBET”, desde donde organizaban las transferencias y el circuito de blanqueo.
La magnitud de la operatoria quedó reflejada en el análisis de casi 3.500 direcciones de billeteras virtuales vinculadas a 218 personas. Durante el período investigado, se registraron transferencias hacia los administradores de la red por un total de 157.848.160 dólares.
Cuando la Justicia turca avanzó sobre los sospechosos, el ahora extraditado se dio a la fuga. Ante esa situación, el 17 de noviembre de 2025 Interpol Turquía emitió una Notificación Roja para lograr su captura en cualquier parte del mundo.
Su intento de ingresar a la Argentina, el 18 de diciembre de ese año, terminó por exponerlo. Fue detectado por la Dirección Nacional de Migraciones en Ezeiza y detenido por efectivos de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina, que confirmaron la vigencia del pedido internacional.
El caso quedó en manos del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Luis Armella, que autorizó el proceso de extradición.
Finalmente, en las últimas horas, una comisión policial turca llegó al país, asumió la custodia del detenido en el aeropuerto internacional y concretó su traslado a Estambul, donde será juzgado por su presunta participación en la organización criminal.