Una cifra encendió las alarmas de los investigadores y expuso la dimensión del plan criminal. La denominada “Banda del Millón” tenía al menos 167 domicilios de la Zona Norte bonaerense identificados como posibles objetivos para cometer robos, en lo que los pesquisas consideran una muestra del nivel de organización y planificación del grupo.
El dato surgió en medio de la investigación que en las últimas horas derivó en la detención de Hugo David Castillo, padre de dos de los presuntos líderes de la organización, en un operativo realizado en el partido de San Isidro.
Según establecieron los investigadores, uno de los cabecillas continuaba dirigiendo las maniobras desde su lugar de detención en la Unidad Penitenciaria Nº 9 de La Plata. Desde allí, impartía órdenes y coordinaba la selección de viviendas que podían ser blanco de futuros golpes.

La lista incluía propiedades ubicadas en distintos puntos estratégicos de la Zona Norte, una de las regiones con mayor poder adquisitivo del conurbano bonaerense y que desde hace años es foco de bandas dedicadas a robos bajo distintas modalidades.
Los pesquisas sospechan que el grupo realizaba tareas previas de inteligencia para identificar las viviendas, analizar movimientos y definir el momento más propicio para actuar.
La magnitud de ese relevamiento quedó expuesta durante las tareas investigativas realizadas por la DDI San Isidro, que avanzaron sobre el entorno familiar de los principales acusados.
En ese contexto fue detenido Castillo, de 47 años, señalado no solo como el padre de los jefes de la banda sino también como una persona que habría colaborado en distintas maniobras de apoyo y encubrimiento.
El procedimiento se realizó en la villa La Cava, donde los efectivos llevaban adelante tareas encubiertas. Durante el operativo se secuestraron distintos elementos que quedaron a disposición de la Justicia.
Los investigadores también determinaron que los líderes de la organización, actualmente detenidos, mantenían capacidad de comunicación con el exterior, lo que les habría permitido seguir interviniendo en la planificación de delitos.
La causa se inició a partir de un robo ocurrido en noviembre pasado en una vivienda de Martínez, donde delincuentes sustrajeron dinero en efectivo de una caja fuerte tras ingresar por la fuerza.
El análisis de cámaras de seguridad permitió identificar un vehículo presuntamente utilizado en ese hecho, lo que derivó en una serie de medidas que finalmente condujeron a la detención del padre de los acusados.
Para los investigadores, la existencia de una lista con 167 domicilios marcados revela que la organización no actuaba de manera improvisada, sino que operaba con un esquema previo de selección de objetivos.