Un nuevo caso de gripe aviar sacude a la provincia de Buenos Aires, tras dos casos detectados en General Madariaga y Ranchos. En el primer caso fue en aves silvestres y el segundo en aves de corral. Además de la preocupación por la extensión de un brote epidemiológico, la industria sufre el impacto que representa el cierre de las exportaciones, que si bien es -en principio- por espacio de un mes, pueden extenderse por más tiempo y afectar el ingreso de divisas a la economía nacional.
En las últimas horas, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) detectó un segundo caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves de corral, esta vez en la localidad bonaerense de Lobos. El diagnóstico se conoció tras el análisis de muestras provenientes de un establecimiento de reproductores padres pesados y se termino de confirmar en el laboratorio del organismo sanitario ubicado en Martínez, provncia de Buenos Aires.
Al igual que en el caso confirmado en Ranchos el pasado 23 de febrero, el SENASA activó las acciones previstas en su plan de contingencia, que incluyen la interdicción del establecimiento y la delimitación de una Zona de Control Sanitario (ZCS) en la que se aplicarán medidas sanitarias de contención, refuerzo de bioseguridad, restricción de movimientos, monitoreo y rastrillaje epidemiológico.
Además, el SENASA supervisará el despoblamiento y la disposición final de las aves involucradas, con la posterior aplicación de medidas de higiene y desinfección en el predio. Al igual que el primer brote detectado, el organismo informará oficialmente la novedad y las acciones implementadas a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Con la confirmación del primer brote en aves comerciales, Argentina perdió su condición sanitaria como país libre de IAAP y suspendió las exportaciones de productos aviares hacia los destinos con los que mantenía acuerdos sanitarios basados en ese estatus.
"Sin embargo, gracias las negociaciones efectuadas en 2024 y 2025, se mantendrá el comercio de productos aviares con países y bloques que reconocen los criterios de zonificación/regionalización y/o compartimentación", agregaron desde el Gobierno.
En este escenario, el principal producto afectado es la carne aviar fresca, cuya comercialización se encuentra restringida en aproximadamente 40 destinos. "No obstante, el impacto comercial es considerablemente menor en comparación con los brotes de 2023 y 2025", reconocieron desde el SENASA.
En esta oportunidad, recordaron que se logró mantener un esquema de acceso diferenciado para este producto y otros derivados en más de 35 países, lo que representó una reducción cercana al 47 % en la cantidad de destinos alcanzados por restricciones respecto de los eventos sanitarios anteriores.
"Cabe aclarar que, en caso de no registrarse nuevos brotes en establecimientos comerciales, y una vez transcurridos al menos 28 días desde la finalización del sacrificio sanitario, limpieza y desinfección en la unidad productiva, Argentina podrá autodeclararse libre ante la OMSA y restablecer su condición sanitaria", concluyeron las autoridades sanitarias.