Desde hoy y hasta el lunes 2 de marzo inclusive, los pasajeros que viajen desde, hacia o dentro de la Argentina enfrentarán demoras, reprogramaciones y posibles cancelaciones en la programación de vuelos por un paro de controladores aéreos llevado adelante por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA)
La medida de fuerza, motivada por el fracaso de las negociaciones salariales y el vencimiento de la conciliación obligatoria con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), fue definida por el gremio en un esquema de ceses de actividades escalonados de tres horas diarias que afectarán la autorización de despegues en todos los aeropuertos del país, tanto para vuelos comerciales regulares como para servicios privados y de aviación general.
Según el cronograma difundido por ATEPSA, las franjas horarias afectadas serán:
Durante estas franjas, los controladores no recibirán ni transmitirán planes de vuelo ni autorizarán despegues, lo que genera un efecto cascada de trastornos que puede extenderse más allá de las horas de paro programadas.
De acuerdo con informes de aerolíneas y organismos aeronáuticos, varias compañías ya han modificado horarios de salidas y arribos, y se prevé que las reprogramaciones y demoras se reflejen en la programación habitual de servicios. En medidas previas, empresas como Aerolíneas Argentinas debieron adelantar, retrasar o cancelar vuelos para evitar las franjas de paro, afectando a miles de pasajeros.
Si bien se espera que los vuelos sanitarios, de emergencia, humanitarios, de Estado y operaciones de búsqueda y salvamento no se vean afectados por la medida, quienes viajen por turismo, negocios o conexión deberán verificar constantemente el estado de sus vuelos en los canales oficiales de las aerolíneas y de los aeropuertos.
El paro se da en medio de un conflicto salarial que lleva semanas y que, tras el fin de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo, no logró destrabarse entre ATEPSA y EANA. El gremio reclama una recomposición que los representantes consideran insuficiente frente a la aceleración de la inflación, lo que ha tensado las conversaciones con las autoridades aeronáuticas.
Autoridades de EANA y del Ministerio de Transporte se encuentran en alerta por el impacto de la protesta, que llega en pleno regreso de vacaciones y con una alta demanda de vuelos, aumentando la posibilidad de que el efecto de la medida no quede restringido únicamente a las horas de paro.