El Senado de la Nación aprobó la designación de Fernando Iglesias como embajador argentino ante Bélgica y la Unión Europea, en una votación marcada por fuertes cuestionamientos.
La postulación obtuvo 38 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, reflejando un respaldo ajustado y un debate intenso en el recinto.
Si bien el oficialismo logró avanzar con el nombramiento, el proceso estuvo atravesado por críticas a la trayectoria, el perfil público y las posiciones previas del exdiputado.
Durante el debate, uno de los cuestionamientos más duros provino del senador José María Carambia, del espacio Movere por Santa Cruz que responde al gobernador Claudio Vidal.
“Nosotros vamos a votar negativo porque Fernando Iglesias está incapacitado para la función. Gente así en lugares tan importantes va a traer más problemas que otra cosa. Es un pedante, soberbio, incapacitado para esa función”, afirmó.
Y agregó: “Cuando tenés gente así en lugares tan importantes va a generar más problemas que otra cosa”, al justificar su rechazo al pliego.
Sus declaraciones sintetizaron el clima crítico que predominó en parte de la Cámara alta, especialmente en relación con el estilo confrontativo que caracterizó a Iglesias durante su paso por el Congreso.
Uno de los momentos centrales del debate fue la exposición del senador Fernando Salino, del bloque Justicia Social Federal, quien fundamentó su voto negativo con una extensa intervención.
Uno de los ejes principales de su crítica fue la posición histórica de Iglesias sobre la cuestión Malvinas. Según relató, durante la audiencia en comisión el postulante se limitó a remitir a la Constitución Nacional y a recordar que se había anotado como voluntario en la guerra.
No obstante, el senador citó pasajes del libro publicado por Iglesias en 2012, en los que se expresaban posturas controvertidas: “Cualquier idea de soberanía argentina sobre los kelpers se me hace impasable”, leyó, entre otros fragmentos.
También mencionó otro pasaje: “Un estatus autónomo de las islas, con autogobierno isleño (…) podría ser una variante”, lo que, a su criterio, entraba en tensión con la posición histórica del Estado argentino.
“Por una cuestión capital para nosotros en las relaciones exteriores como es Malvinas, remitió a la Constitución, pero sus propios escritos muestran otra mirada”, sostuvo Salino.
Durante su exposición ante la comisión, Iglesias evitó pronunciarse sobre varios temas sensibles de política internacional, como la situación en Venezuela o en la Franja de Gaza.
Según recordó Salino, el postulante afirmó: “No me compete expresar mis opiniones personales” y remarcó que acompañaría “absolutamente las posiciones oficiales”.
Para el senador, esa postura dejaba interrogantes: “Con este criterio, cualquier candidato sería lo mismo, porque todos van a hacer lo que dice el gobierno”, advirtió.
Otro de los pasajes más comentados del debate fue la anécdota relatada por el propio Iglesias durante su exposición, vinculada a los incidentes frente al Congreso en diciembre de 2017.
Salino la leyó de manera textual en el recinto: “Dentro de la mochila tenía unas zapatillas y un jogging”, relató el entonces diputado. Y agregó: “Si llegaban a entrar al Congreso, me iba a poner un jogging y unas zapatillas y me iba a escabullir por algún lado para preservar mi vida”.
El senador ironizó sobre ese episodio: “Si llegan a apedrear la Embajada Argentina en Bélgica y ven un señor corriendo en jogging y zapatillas, es altamente probable que se trate de nuestro embajador”, expresó, generando algunas risas en el recinto.