En medio de la polémica por la agresión y detención de un camarógrafo de la señal A24 en las inmediaciones del Congreso de la Nación, la senadora y líder del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se desligó este jueves de cualquier responsabilidad política o institucional en lo ocurrido y subrayó que “ya no soy más ministra de Seguridad Nacional”.
La declaración se produjo luego de que se difundieran imágenes y videos del momento en que efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) empujaron y aplicaron gas pimienta contra trabajadores de prensa que cubrían las protestas contra la modificación de la Ley de Glaciares frente al Palacio Legislativo, en la antesala de una sesión clave en el Senado.
Bullrich aseguró ante la prensa que el policía implicado en el episodio “actuó desmedidamente” y confirmó que se abrió un sumario administrativo contra él, al considerar que su conducta como efectivo “fue inadecuada”.
“Hubo un intento de manifestación, entraron diez activistas, fueron sacados y detenidos”, sostuvo la senadora, quien insistió en que el camarógrafo intentó ingresar a un área restringida en el marco del operativo, aunque desde distintas coberturas periodísticas se observó que el cronista estaba en la vereda cumpliendo con su función informativa cuando fue agredido.
El camarógrafo, identificado como Facundo Tedeschini, quedó en medio de empujones y el uso de gas pimienta por parte de la PFA mientras cubría las tensiones por la protesta acontecida esta mañana. Luego del ataque, el trabajador fue trasladado por personal del SAME y atendido por lesiones leves, según lo reportado por colegas y medios presentes.

La acción generó una ola de críticas de organizaciones de prensa, sectores políticos y defensores de la libertad de expresión, que reclamaron explicaciones sobre el accionar policial en circunstancias donde trabajadores de medios intentaban cubrir hechos de interés público sin obstruir el normal desarrollo de las manifestaciones.
La senadora confirmó además que el sumario contra el policía agresor fue dispuesto por sus superiores dentro de la fuerza. Según explicó, la apertura de esta investigación interna indica que la conducta del agente se aleja de los procedimientos esperados para el trato con la prensa en operativos públicos.