El próximo domingo, en el marco de la Asamblea Legislativa de apertura del período de sesiones ordinarias en el Congreso nacional, el presidente Javier Milei y la vicepresidenta y presidenta del Senado Victoria Villarruel protagonizarán un cruce político de alto voltaje que marca uno de los puntos más álgidos de la fractura interna en el oficialismo.
La formalidad del acto impone que Villarruel deba coordinar la organización junto con la Casa Militar, pero en los hechos la supervisión del evento fue delegada en Mara Gorini, secretaria privada de Karina Milei. Dicha situación intensificó la percepción de un desplazamiento de la vicepresidenta en las decisiones protocolares.

La tensión entre ambos dirigentes políticos se arrastra desde la apertura de sesiones del año pasado, cuando en un gesto que fue ampliamente recordado Milei frenó públicamente a Villarruel al finalizar el discurso, diciéndole: “No te apures, no terminé”, tras un saludo frío en las escalinatas del Congreso. Desde entonces no se habían vuelto a mostrar juntos en un acto oficial.
Desde el 1° de marzo de 2025 la relación institucional entre Milei y Villarruel se encuentra prácticamente rota. La vice quedó excluida de reuniones de gabinete y de la mesa política en la Casa Rosada, lo que contribuyó a profundizar las diferencias entre ambos líderes del espacio La Libertad Avanza.
La decisión de la Corte de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump a las importaciones, implica un golpe a las políticas de producción y establecimiento de empresas en Estados Unidos.
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) February 20, 2026
Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de… pic.twitter.com/rijHfl3Fgx
Pero el distanciamiento va más allá de lo protocolar, y quedó expuesto la semana pasada, cuando Villarruel criticó públicamente el plan económico oficial en defensa del “empleo nacional” y la producción local, cuestionando la apertura de importaciones promovida por el Ejecutivo. Este pronunciamiento encendió las alarmas en Balcarce 50, donde se interpretó como un posible intento de construir una figura política propia de cara a 2027.
El protocolo del domingo indica que el Presidente llegará al Congreso alrededor de las 21 horas, será recibido por Villarruel en las escalinatas y luego acompañará la recorrida interna hasta el recinto de la Cámara de Diputados, donde ofrecerá su mensaje ante la Asamblea Legislativa. El cronograma contempla también que Milei recorrerá pasillos como el Salón Azul, firmará los libros de honor y recorrerá el Salón de los Pasos Perdidos antes de iniciar el discurso desde un atril, como ya lo hizo en 2025.

Lo que no dice el protocolo, es que luego del discurso, Milei compartirá un asado con legisladores afines, en la Quinta Presidencial. Villarruel no está invitada, lo cual suma un nuevo capítulo a una escalada de desaires que parece no tener fin.