La provincia de Buenos Aires incorporó formalmente a los pilotos de drones como categoría de operarios de aplicación para las fumigaciones en cultivos extensivos.
Lo hizo a través de una modificación a las resoluciones 46/16 y 115/16 del por entonces Ministerio de Agroindustria que fueron publicadas el último jueves a través del Boletín Oficial.
A partir de la fecha se incluyó a los operarios de aplicación de agroquímicos con Aeronaves Pilotadas a Distancia (RPA) -drones- dentro de categorías de operarios de aplicación y/o personal auxiliar autorizado.
“Atento al tiempo transcurrido desde la sanción del plexo normativo y a la dinámica propia del desarrollo agrario resulta oportuno adecuar las resoluciones mencionadas, incorporando nuevas categorías de carnet de operario aplicador, así como actualizar los contenidos temáticos” explica la resolución dentro de sus fundamentos.
La noticia había sido anticipada horas antes a un grupo de productores de Junín que participaban del evento ENBIO 2026 por el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Javier Rodríguez: “Avanzamos con una resolución que establece requisitos y capacitaciones para operadores de drones en aplicaciones. Para nosotros es fundamental que haya formación y validación técnica, porque eso también fortalece la adopción tecnológica”, explicó.
En especial en la producción con biológicos, una alternativa que está en crecimiento.
— Javier Rodríguez (@JavoRodriguezL) February 26, 2026
Hoy también en Junín realizamos un curso para aplicadores/as de fitosanitarios que organizamos desde @AgrarioPBA . pic.twitter.com/BlGfu4BjHP
En medio de los fuertes debates por el uso de agroquímicos y la judicialización creciente, el funcionario de Axel Kicillof consideró que la incorporación de nuevas tecnologías debe apoyarse en conocimiento científico y validación técnica. “El problema existe y debe ser abordado con conocimiento científico y tecnológico. A partir de ahí, pensar cómo generar soluciones concretas”, afirmó.
Según se expresa en el documento oficial “corresponde incorporar esta modalidad tecnológica dentro de las categorías de operarios de aplicación” así como “definir los contenidos temáticos mínimos que deberán ser contemplados por las autoridades competentes en los procesos de capacitación y formación técnica” refieren.
Para ello la dirección de Control y Sanidad Vegetal provincial otorgará un carnet habilitante con duración por tres años que deberá ser renovado oportunamente de acuerdo al marco regulatorio.
Entre algunos de los contenidos mínimos de las capacitaciones que oportunamente ofrecerá la provincia se incluirán: nociones generales respecto a plagas y la importancia de su manejo integrado, tipos de fitosanitarios, dosis y concentración, conceptos sobre Buenas Prácticas Agrícolas para aplicaciones aéreas.

También módulos sobre tipos de tecnología de aplicación y equipos pulverizadores, toxicología de los plaguicidas, legislación vigente y un módulo de prácticas sobre calibración de drones, práctica supervisada de aplicación y siimulaciones de respuesta ante emergencias como fallos técnicos, derrames de productos, intoxicaciones entre otros.
Se trata de contenidos “con eje en la protección de la salud humana, el cuidado del ambiente y el uso racional de los productos agroquímicos” señalaron desde la Provincia de Buenos Aires.
La normativa incluye además la posibilidad de homologaciones curriculares con instituciones educativas o centros formativos que permitirá reconocer trayectos académicos dictados por instituciones terciarias y universitarias.
En ese sentido, fue aprobado el "Protocolo de Convenios para la Homologación de Contenidos Curriculares en la Capacitación para la Obtención del Carnet de Aplicador de Agroquímicos"
La homologación se formalizará a través del acto administrativo y aplicará para “carreras o cursos que sean dictados por instituciones de formación terciaria y/o superior, tales como universidades, facultades, escuelas universitarias, centros de formación profesional o laboral, etc.
Para ser homologables, los programas de capacitación o carreras deberán cumplir con una carga temporal igual o mayor a las 100 horas
Los contenidos mínimos de los programas deberán cumplir con los contenidos mínimos establecidos para cada categoría y al menos un trimestre deberá ser presencial.
“Esta articulación busca ampliar la oferta de capacitación y consolidar una estrategia integral de formación técnica para los operarios del sector” explicaron desde provincia.
En paralelo, algunos municipios comienzan a reglamentar el funcionamiento del uso de drones en sus distritos con legislación propia que se complementa a los marcos normativos nacionales y provinciales.
El primer distrito en aprobar el uso de drones en tareas de pulverización agrícola fue la localidad de Ramallo, en el norte de la provincia de Buenos Aires.
A mediados del 2025, el Concejo Deliberante sancionó una ordenanza para autorizar y regular el uso de drones en aplicaciones fitosanitarias del distrito.
La norma estableció la tramitación de una habilitación municipal, cumplir con las normativas nacionales vigentes y presentar “un plan de trabajo que detalle las zonas de aplicación, los productos a utilizar y las medidas de seguridad implementadas” consigna el sitio El Norte.
Además contempla infracciones de acuerdo al régimen de penalidades vigente en el municipio y fija que las tareas deben realizarse únicamente en condiciones climáticas adecuadas y con distancias mínimas respecto a zonas urbanas, cursos de agua y otras áreas sensibles.
A su vez, se prohíbe expresamente el uso de drones en situaciones que puedan poner en riesgo la seguridad de las personas, la flora, la fauna o el medio ambiente en general.
Días atrás, el municipio de Ayacucho adelantó que trabajará en un marco regulatorio específico para la fumigación con drones.
Según detalló el sitio Urgente Ayacucho, la comuna trabaja en conjunto con la Secretaría de Producción y Vialidad y el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense en un sistema de georreferenciación vinculado al observatorio técnico de agroquímicos.
La reglamentación establecerá otros requisitos obligatorios para los aplicadores, como la receta agronómica correspondiente, registros específicos y controles municipales complementarios a los provinciales. También se prevé intervención ante denuncias por fumigaciones clandestinas o incumplimientos.