La diputada nacional libertaria y presidente del Partido Demócrata Nacional, Mercedes Llano, presentó una iniciativa que propone incorporar una evaluación psicológica obligatoria para quienes aspiren a ocupar los principales cargos del Estado.
El proyecto alcanza a candidatos a presidente y vicepresidente, legisladores nacionales electos y autoridades superiores del Poder Ejecutivo.
La propuesta parte de una premisa: actualmente existen exigencias psicotécnicas para numerosos puestos técnicos dentro del Estado -como fuerzas de seguridad o docentes- pero no para quienes toman decisiones estratégicas.
En ese sentido, la iniciativa busca equiparar estándares y establecer que quienes ejercen funciones de conducción acrediten condiciones conductuales, emocionales y cognitivas compatibles con la responsabilidad del cargo.
El esquema contempla la realización de pruebas psicométricas estandarizadas, orientadas a analizar rasgos de personalidad que pueden incidir en el ejercicio del poder.
Entre los aspectos incluidos se encuentran el juicio ético, la regulación emocional, el respeto por normas institucionales y la detección de perfiles asociados a la denominada “Tríada Oscura”, como narcisismo extremo, manipulación o falta de empatía.
La evaluación estaría a cargo de organismos especializados e independientes y el resultado no sería público en detalle, sino que se limitaría a una calificación funcional: “Apto” o “No Apto”.
El proyecto también prevé la posibilidad de revisión ante un comité técnico interdisciplinario, con el objetivo de garantizar el debido proceso.
La iniciativa abre una discusión de fondo sobre los requisitos para acceder al poder político y hasta dónde deben llegar los mecanismos de control en una democracia representativa.