El actor John Christian Love, quien supo ser Ernesto en Better Call Saul, sorprendió a sus seguidores al revelar que actualmente trabaja como repartidor. A través de un foro para conductores de Amazon en Reddit, el intérprete compartió que se encuentra recorriendo las calles para subsistir, comentando con franqueza sobre su nueva realidad laboral: "¡Solo quiero que todos sepan que, como el actor que les trajo el personaje de 'Ernesto/Ernie' en Better Call Saul, también está aquí repartiendo con ustedes! Es un asco, pero una entrega a la vez. ¡Sean bendecidos allá afuera!".
A pesar de haber participado en proyectos de renombre como Friday Night Lights y la película Whiskey Tango Foxtrot junto a Tina Fey, Love explicó que la actuación no siempre garantiza estabilidad financiera. El actor aclaró que no ha abandonado su vocación, sino que la industria atraviesa un momento de gran lentitud. Además, reveló un duro revés profesional que afectó sus ahorros: participó en una película importante junto a Bryan Cranston y Lily Gladstone, pero el proyecto se quedó sin fondos y, según sus palabras, "nunca recibí mi pago".
Sobre este incidente, el propio Bryan Cranston se pronunció meses atrás respecto a los problemas financieros de dicha producción, titulada Lone Wolf. En un comunicado, el protagonista de Breaking Bad se expresó por la falta de respeto hacia el equipo técnico y artístico, asegurando: "Me angustia que esto haya causado tanto dolor y desconfianza, y lamento mucho que este equipo (que fue fantástico) no fuera tratado con el respeto que merecía".

La transición al trabajo de reparto no ha sido sencilla para el actor, quien comparó su experiencia actual con otros empleos de logística que tuvo en el pasado. Love criticó las condiciones de su puesto actual frente a sus etapas en FedEx o UPS, señalando la falta de beneficios y la mala calidad de las herramientas de trabajo, confesando que la rutina "realmente me está matando".
Pese a las dificultades, Love mantiene su esperanza y planea tomar las riendas de su carrera produciendo sus propios proyectos para no depender de terceros. Su mensaje final para sus compañeros repartidores fue de aliento, instándolos a no rendirse ante la rutina y expresando su deseo de que "todos hagan lo que aman hacer" en lugar de verse reducidos a ser "un esclavo de 9 a 5".