03/03/2026 - Edición Nº1120

Agro

Agricultura

La Fundación Mediterránea anticipó los rindes de los principales cultivos de verano

27/02/2026 | Si bien se esperan buenos números, las lluvias serán fundamentales para sostener el nivel de rindes.



La siembra de la campaña gruesa 2025/26 ya casi llegó a su fin y  en un escenario climático con contrastes entre regiones, uno de los interrogantes del sector es saber cual será el volumen de cosecha de granos. Para comenzar a desejar esta ecuación, el IERAL de la Fundación Mediterránea elaboró un informe, que aborda el estado y las perspectivas de los principales cultivos estivales.

El trabajo fue elaborado por Franco Artusso y Valentino Costamagna y toma como punto de partida el último informe mensual de estimaciones agrícolas de la Secretaría de Agricultura -publicado el 19 de febrero- además de relevar datos de las Bolsas de Rosario y Buenos Aires y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

En documento señaló que el estado de los cultivos muestra una elevada dependencia de la evolución de las lluvias y de las temperaturas en las próximas semanas. Gran parte del rendimiento ya está puesto, pero la definición final dependerá de la concreción de precipitaciones remanentes y de que no se profundicen los episodios de calor extremo en etapas críticas”.

El perfil del maíz

En maíz, con la siembra prácticamente concluida, el área implantada a nevel se estima en 10,4 millones de hectáreas, si bien restan algunos lotes tardíos en el NEA, condicionados por la humedad disponible en el suelo. El cultivo presenta síntomas de estrés hídrico y calórico, como acartuchamiento de hojas, tanto en planteos tempranos como tardíos.

Según el informe, “el estado general sería favorable, dado que buena parte de los síntomas observados podrían revertirse si se consolidan nuevas precipitaciones”, como ocurrió en la última semana en la zona núcleo.

Los planteos más comprometidos se ubican en el centro-norte del país, en provincias como Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Chaco, donde los maíces tardíos atraviesan etapas de crecimiento vegetativo y floración. En esa región comenzó la cosecha de los maíces tempranos, con rindes que hasta el momento resultan dispares y se mueven en un rango de entre 32 y 90 quintales por hectárea.

Para la campaña 2025/26, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) proyectó una producción de 57 millones de toneladas, en línea con las 58 millones de toneladas estimadas por el USDA y por debajo de las 62 millones de toneladas calculadas por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

El IERAL sostuvo que “a la luz de los vaivenes climáticos, hoy resultan más plausibles escenarios en torno a 57–58 millones de toneladas”. De concretarse ese volumen, la producción se ubicaría entre 10% y 12% por encima del ciclo 2024/25, cuando se alcanzaron 51,7 millones de toneladas, y recuperaría el nivel de 2023/24, aunque aún por debajo del máximo de 60 millones de toneladas de 2020/21.

El avance de la soja

En soja, el área implantada se estima en 17,3 millones de hectáreas. Lod planteos de primera se sembraron con buena disponibilidad de humedad durante la primavera, lo que permitió un desarrollo inicial adecuado y con esta base, cerca del 85% de los lotes se clasifica en condición buena. Sin embargo, el informe advierte que “el combo de altas temperaturas y escasez hídrica durante la etapa crítica de floración podría traducirse en mermas del rinde potencial”.

La soja de segunda presenta un escenario distinto. La menor oferta de lluvias afectó la implantación y la elevada presencia de rastrojos, tras una campaña récord de trigo, condicionó el crecimiento inicial. No obstante, las últimas precipitaciones en la zona núcleo permitieron cierta recuperación. En la principal región productiva, aproximadamente el 70% del área se encuentra en condición buena y alrededor del 20% en condición regular.

Las distintas fuentes relevadas proyectan para la campaña 2025/26 una producción de entre 47,5 y 48,5 millones de toneladas. De confirmarse esos valores, la producción caería entre 5% y 7% respecto de las 51,1 millones de toneladas de 2024/25. Según el IERAL, “el volumen proyectado ubicaría a la campaña en niveles comparables a los de los últimos ciclos sin sequía, aunque todavía lejos de los 55–60 millones de toneladas alcanzados en años previos”.

El girasol apunta al récord

En girasol, la superficie se estima en 3,1 millones de hectáreas y la cosecha avanza sobre el 38% del área nacional. Las labores ya finalizaron en Chaco, el oeste de Santiago del Estero y el norte de Santa Fe, con rindes relevados de 26,5, 22 y 16 quintales por hectárea, respectivamente.

El registro más bajo del cultivo responde a situaciones de exceso hídrico, planchado de suelos, áreas con déficit y ataques de aves. En las regiones restantes, donde se concentra la mayor superficie, el cultivo se encuentra mayormente en etapa de llenado.

La Secretaría de Agricultura difundió una primera estimación de producción de 7,2 millones de toneladas para 2025/26. Ese volumen supera las 6,2 millones de toneladas proyectadas por la Bolsa de Buenos Aires y las 5,3 millones de toneladas estimadas por el USDA.

El informe del IERAL indicó que “en el peor de los casos, con 5,3 millones de toneladas, la producción se ubicaría levemente por debajo de la campaña previa, mientras que de confirmarse la proyección oficial, se alcanzaría un nuevo máximo histórico”.