Una organización narco que operaba en el partido bonaerense de La Matanza tenía una particularidad que desconcertó a los investigadores: su líder dirigía toda la estructura desde el interior de una cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense.
El operativo, encabezado por efectivos del Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina, permitió desarticular la banda conocida como “Narco Call”, que se dedicaba al acopio, fraccionamiento y venta de estupefacientes en la localidad de González Catán.
La investigación, impulsada por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº14 Temática de Estupefacientes, a cargo del fiscal Fernando Amador López, determinó que la organización estaba integrada por cinco mujeres, dos hombres y un menor de edad, quienes operaban en al menos nueve inmuebles utilizados como búnkeres.
Las tareas permitieron identificar como jefe a un hombre que ya se encontraba detenido por una causa de narcotráfico y que estaba alojado en la Unidad Nº 43 de González Catán, desde donde continuaba coordinando las maniobras ilegales.

Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías Nº 3 de La Matanza ordenó diez allanamientos, incluida la celda del presunto líder, y la detención de ocho sospechosos.
Durante los procedimientos se secuestraron casi un kilo de marihuana, pasta base, dosis de cocaína y “tusi”, además de una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida, municiones, dinero en efectivo, moneda extranjera, balanzas, teléfonos celulares y otros elementos vinculados a la comercialización de drogas.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia por infracción a la ley de estupefacientes.