El femicidio de María Amanda Chazarreta comenzó a esclarecerse a partir del testimonio de uno de sus hijos, que presenció el ataque y horas después logró contar lo que había visto. Su relato no solo alertó a la familia, sino que se convirtió en una pieza clave para la investigación judicial.
El hecho ocurrió en la casa que la víctima compartía con su pareja, Ramón César Jiménez, en la localidad de El Aibe, departamento de Banda, provincia de Santiago del Estero. Según la reconstrucción, el hombre la atacó con un arma blanca en el dormitorio y luego abandonó el lugar. En ese contexto, el niño salió a pedir ayuda, pero al no obtener respuesta regresó y permaneció en la vivienda hasta que pudo avisar a otros familiares.
Fue entonces cuando pronunció una frase que permitió dimensionar la gravedad de la escena. “Mi papá la hincó a mi mami. Está tirada en la cama y no se mueve”, relató, según surge de la investigación. Cuando los adultos ingresaron a la habitación, encontraron a la mujer sin vida.

El fiscal Álvaro Yagüe confirmó que el menor será entrevistado mediante Cámara Gesell, un mecanismo diseñado para proteger a niños que fueron víctimas o testigos de hechos traumáticos. El funcionario también indicó que los hijos de la pareja fueron quienes descubrieron el cuerpo.
Los peritajes determinaron que la mujer presentaba al menos 13 heridas punzantes en distintas partes del cuerpo. Varias de ellas estaban en los brazos, lo que indicaría que intentó defenderse. Además, el estado del dormitorio evidenciaba signos de un violento enfrentamiento.
Tras el crimen, el acusado huyó hacia una zona rural cercana. Horas más tarde, la Policía lo encontró sin vida, colgado de un árbol a varios cientos de metros de la casa. La principal hipótesis es que se suicidó luego de cometer el femicidio.
Mientras la fiscalía continúa con la recolección de pruebas, también se investiga el contexto en el que vivía la pareja. De acuerdo con testimonios incorporados a la causa, existían antecedentes de conflictos y episodios de violencia.
En medio de la investigación, los tres hijos de la víctima quedaron bajo el cuidado de su abuela materna y reciben asistencia profesional. El testimonio del menor, que logró contar lo ocurrido, será determinante para completar la reconstrucción del crimen.