El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, confirmará durante la apertura del 43° período de sesiones ordinarias que su gestión avanzará con la adhesión provincial al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una de las principales herramientas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei.
La decisión representa un giro político relevante en una provincia que hasta ahora mantenía una relación de fuerte confrontación con el Gobierno nacional. Según fuentes del Ejecutivo fueguino, el anuncio incluirá además el envío de un proyecto propio con beneficios fiscales, entre ellos una reducción del impuesto a los Ingresos Brutos para promover nuevas inversiones.
El esquema nacional, prorrogado mediante el Decreto 105/26, apunta a captar proyectos superiores a los USD 200 millones en sectores estratégicos como energía, minería, infraestructura y tecnología, ofreciendo estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años. Hasta el momento, 17 provincias ya avanzaron con su adhesión.
El movimiento llega en un contexto complejo para la administración provincial, atravesada por recambios ministeriales, tensiones políticas internas y dificultades financieras que obligaron a solicitar adelantos de coparticipación. En ese escenario, el Gobierno fueguino busca dinamizar la economía local sin resignar protagonismo político.
El giro adquiere mayor peso porque Melella fue uno de los gobernadores excluidos de la interlocución directa con Nación junto a Axel Kicillof, Gildo Insfrán y Ricardo Quintela, tras el reordenamiento político posterior a las elecciones legislativas. Pese a ese antecedente, el mandatario optó por avanzar hacia una posición más pragmática frente al esquema económico nacional.
La tensión entre ambas administraciones quedó expuesta recientemente tras la intervención nacional sobre el Puerto de Ushuaia, decisión que derivó en una demanda judicial del gobierno provincial por considerar vulneradas sus competencias. En paralelo, sectores de La Libertad Avanza ya anticipan que competirán por la gobernación en 2027, mientras el oficialismo provincial intenta equilibrar disputa política y necesidad económica.