En su discurso ante la Asamblea Legislativa en el Congreso de la Nación Argentina, el presidente Javier Milei volvió a colocar a la estabilización económica como el principal logro de su gestión.
“El país es radicalmente distinto a lo que era hace un año”, afirmó ante diputados y senadores. En el tramo económico, sostuvo: “Hemos reducido la inflación de una manera sin precedentes. Nuestro programa económico es el mejor hasta la fecha”. También defendió el frente fiscal al señalar: “Pasamos de heredar 15 puntos de déficit consolidado entre el Tesoro y el Banco Central a tener durante nuestro primer año superávit financiero libre de default”.
En esa línea, explicó que el ajuste fiscal y el freno a la emisión fueron los pilares del cambio de rumbo: “Aplicamos un torniquete a la emisión monetaria… gracias a estas anclas hemos reducido la inflación hacia una velocidad sin precedentes”. Milei vinculó estos resultados con mejoras sociales y sostuvo que la baja de la pobreza responde a la desaceleración inflacionaria y a la recuperación del salario real.
El mandatario volvió además a respaldar explícitamente la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, al presentar el orden fiscal como condición indispensable para el crecimiento sostenido y la futura generación de empleo formal.
Uno de los momentos más citados del discurso fue cuando el Presidente, al referirse a los cuestionamientos sobre el mercado laboral, lanzó hacia la oposición política presente en el recinto: “Miren los números, yo entiendo que suman con dificultad, pero miren los números”.
La frase funcionó como eje de la controversia posterior. Desde el oficialismo se interpretó como una defensa técnica basada en la consolidación macroeconómica. Desde la oposición, como una invitación a revisar indicadores que, según su mirada, muestran un deterioro en el plano social.
En ese sentido, el economista Hernán Letcher recogió la frase presidencial y publicó una serie de datos laborales para contrastar la narrativa oficial.
Según expuso, la tasa de desocupación pasó de 5,7% en el tercer trimestre de 2023 a 6,6% en el tercer trimestre de 2025. Además, advirtió que el 85% de los empleos creados en ese período fueron informales.
Letcher también señaló que se perdieron 290.600 puestos de trabajo registrados y que desaparecieron 21.938 empresas. Para el economista, estos números reflejan una contracción del entramado productivo formal y una precarización del mercado laboral que no se condice con la idea de recuperación estructural.
Añadió además una critica acerca de la frase utilizada por Milei, quien remarcó que "el ajuste tenía que hacerlo la política", no obstante, según el informe de la CEPA publicado por el economista, “la motosierra recayó sobre jubilaciones, obra pública, tarifazos, despidos públicas, universidades y provincias”.
"El ajuste tenía que hacerlo la política", pero la motosierra recayó sobre jubilaciones, obra pública, tarifazos, despidos públicas, universidades y provincias. pic.twitter.com/cb3jL2sHE3
— Hernán Letcher (@hernanletcher) March 2, 2026
Por su parte, la diputada nacional Julia Strada reforzó el planteo con un tono más político. Citando datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cuestionó la interpretación oficial sobre la evolución del empleo.
“¿Bajó la desocupación? Te invito a que veas lo que dice el INDEC”, escribió, al tiempo que enumeró la pérdida de empresas y trabajadores registrados. Además, subrayó que la tasa de informalidad pasó de 42,6% a 43,3%, lo que -según su lectura- indica que el empleo que se generó fue mayormente precario y sin protección social.
"Aprendan, vayan, miren los números, yo entiendo que suman con dificultad, pero miren los números" dice Milei sobre la desocupación.
— Julia Strada (@Juli_Strada) March 2, 2026
ME PARECE QUE ESTÁS NERVIOSO, MILEI. TE ACONSEJO QUE TE CALMES Y MIRES ESTOS NÚMEROS:
- Destruiste 21.938 empresas
- Lograste que 290.600… pic.twitter.com/4CmCxzkONR
La discusión no es solo técnica. Se trata de qué indicadores priorizar para evaluar una gestión: si la consolidación macro y la disciplina fiscal como base del crecimiento futuro, o el impacto inmediato en el empleo formal y la estructura productiva.