En medio de su exposición ante la Asamblea Legislativa, el presidente Javier Milei deslizó una frase que resonó con fuerza en el recinto: “Opositores y propios soñaron con el sillón de Rivadavia”.
La afirmación llegó al recordar la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires del 7 de septiembre pasado y fue interpretada como una referencia directa a la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien mantiene un marcado distanciamiento político desde hace más de un año.
La tensión entre ambos volvió a quedar expuesta desde el inicio de la jornada. Tal como ocurrió en otras oportunidades, el saludo protocolar entre el jefe de Estado y la titular del Senado fue breve y distante.
La transmisión oficial en cadena nacional evitó mostrar el momento del saludo. Además, la disposición de las cámaras en el recinto dejó a Villarruel fuera de plano durante buena parte del discurso presidencial: en varias tomas apenas se observó parte de su torso, sin que su rostro apareciera en pantalla.
"A ajenos y propios les hacía soñar con el sillón de Rivadvia" dice milei y apunta a Villarruel pic.twitter.com/wOYYzvUFIs
— Mary Poppiins (@MaryPoppiins_) March 2, 2026
El vínculo entre Milei y Villarruel atraviesa su momento más delicado. Las diferencias públicas y los gestos de frialdad institucional se repiten en actos oficiales y declaraciones cruzadas.

La frase sobre el “sillón de Rivadavia” no hizo más que profundizar la lectura de una interna que ya no se oculta y que se cuela en cada escena pública del Gobierno, incluso en uno de los actos más formales del calendario político como la apertura de sesiones ordinarias.
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