Las casi dos horas de exposición de Javier Milei en la Asamblea Legislativa dejaron un recinto convulsionado. Mientras repasaba los logros de su gestión y defendía su programa de reformas, el mandatario respondió una a una las interrupciones de la oposición y profundizó el tono confrontativo que marcó toda la jornada.
Los cruces más visibles se dieron con referentes del Frente de Izquierda y del kirchnerismo. Apenas ingresó al recinto, Nicolás del Caño le gritó “¿Dónde está José Luis Espert?”, en alusión a la polémica que involucró al legislador libertario.
Milei también cargó contra empresarios con los que mantiene disputas públicas, como Paolo Rocca, titular del Grupo Techint, y Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, a quienes aludió con apodos irónicos.
En el recinto, los intercambios subieron de tono. El Presidente cruzó a Juan Grabois, quien exhibió carteles sobre el caso $LIBRA y lo acusó de “fascista”. La respuesta fue inmediata: Milei lo calificó como “oligarca vestido de pordiosero”.
También apuntó contra Romina Del Plá, a quien llamó “chilindrina troska”, mientras Myriam Bregman cuestionó el tono presidencial y lo acusó de montar “un circo totalmente preparado”.
Todo muy vergonzoso y vulgar.
— maxi ferraro 🎗️ (@maxiferraro) March 2, 2026
El peronismo tuvo una presencia parcial: el bloque del PJ en el Senado no asistió, mientras que en Diputados hubo participación sin referentes del kirchnerismo duro. Máximo Kirchner no estuvo en el recinto.
Durante el discurso, varios legisladores abandonaron sus bancas antes del cierre. Entre ellos se contaron la cordobesa Alejandra Vigo y la diputada bonaerense María Teresa García.
El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, se levantó para reclamar ante el presidente de la Cámara, Martín Menem, por las agresiones verbales del mandatario.
Las reacciones no se limitaron al kirchnerismo y la izquierda. Desde espacios dialoguistas también hubo cuestionamientos. La diputada Mónica Frade resumió el clima como “decadente”, mientras otros dirigentes señalaron que la lógica de tribuna no puede reemplazar el debate parlamentario.
En redes sociales, el intercambio continuó. Grabois calificó de “cobarde” la actitud presidencial por insultar desde el estrado sin posibilidad de réplica.
Hacia el final, Milei anunció el envío de un paquete de 90 proyectos de ley, entre ellos reformas electorales, cambios en el financiamiento de los partidos y modificaciones en los códigos Civil, Comercial y Penal.
Desde la oposición, el diagnóstico fue uniforme. La diputada Sabrina Selva consideró “vergonzoso” el tono del discurso, mientras el ex jefe de Gabinete Agustín Rossi lo definió como “agresivo”.
UNA VERGÜENZA Y UNA FALTA DE RESPETO A TODOS LOS ARGENTINOS
— Pablo Juliano (@PabloJulianoLP) March 2, 2026
¿Tan mal le va en las encuestas reales al Presidente que vino al Congreso a hacer un chiquero con el pasado?
No pudimos apreciar un discurso de un Jefe de Estado de la Nación como prevé la Constitución. Solo se enfocó…
La apertura dejó así una postal clara: el año legislativo arranca atravesado por la confrontación abierta y una grieta que volvió a sentirse con fuerza dentro del Congreso.
ND