02/03/2026 - Edición Nº1119

Sociedad


Historia de resiliencia

Deporte y medio ambiente: María José Rutilo cuenta cómo une running, reciclaje y comunidad

02/03/2026 | En su visita a El Living de NewsDigitales la ultramaratonista y ambientalista habló sobre cómo el deporte la ayudó a atravesar el dolor, su compromiso ambiental y la importancia de transformar pequeños gestos cotidianos en acciones concretas.



En una nueva edición de El Living de NewsDigitales, María José “Pipi” Rutilo compartió una historia atravesada por la resiliencia, el deporte extremo y la conciencia ambiental. Ultramaratonista desde hace más de dos décadas, contó que su vínculo con el running nació en un momento de profundo dolor personal.

Rutilo recordó que comenzó a correr en 2003, tras la muerte de su padre. “Salí a correr con lo que tenía puesto. Fue lo único que me consoló en ese momento”, explicó. En ese entonces fumaba, pero el deporte no solo la ayudó a dejar el cigarrillo sino también a encontrar una herramienta para canalizar la tristeza. “Empecé con 5 kilómetros, después 10, 15, 42… y cuando terminé mi primera maratón dije: ‘Es poco, necesito más’”, relató.

Ese impulso la llevó al universo de las ultramaratones, pruebas que superan los 42 kilómetros y que pueden extenderse durante horas e incluso días. Según detalló, llegó a competir durante 12 horas continuas y recientemente completó la Ultraatlántica, una carrera non stop por la arena desde Mar Chiquita hasta Pinamar, en 14 horas. “Es un deporte muy duro, pero también muy transformador. Tenés horas para pensar, para enfrentarte con vos misma”, señaló.

Correr y mirar alrededor

Sin embargo, su historia no se detiene en el rendimiento deportivo. Fue precisamente mientras entrenaba —muchas veces desde Belgrano hasta Tigre— cuando empezó a observar algo que le resultaba imposible ignorar: la cantidad de residuos en la vía pública.  “Empecé a levantar la vista del reloj y vi tanto plástico, tanto desperdicio, tanta botella tirada… que en vez de quejarme decidí hacer algo”, contó. Esa decisión fue el germen de “Zapatillas Verdes”, un proyecto que combina deporte y conciencia ambiental.

La iniciativa comenzó hace 13 años, cuando colocó un piletón en su running team para juntar botellas plásticas y enseñar separación de residuos. “No es reciclar, es separar. El reciclaje lo hace otro. Pero si vos no separás en tu casa, el círculo virtuoso no empieza”, aseguró de manera contundente. 

Con el tiempo, el proyecto fue creciendo y adaptándose. Durante un período trabajaron con organizaciones que vendían el plástico para comprar hectáreas en el Impenetrable; luego articularon con cooperativas de recicladores urbanos. La pandemia y las dificultades logísticas obligaron a reformular la dinámica, pero la esencia se mantuvo: hacer deporte y ayudar al planeta. “No necesitás dinero para empezar. Con dos bolsas en tu casa podés cambiar mucho. Separar y darle en la mano al cartonero lo que juntaste, mirarlo a los ojos. Eso también es ayudar”, sostuvo.

Rutilo advirtió que el problema no es el plástico en sí, sino dónde termina.La historia es qué hacés después. Si no lo separás, si no llega al reciclador, contamina. Las islas de plástico existen, yo vi la de Honduras”, puntualizó.  En sus entrenamientos y competencias en la costa bonaerense asegura haber visto residuos en reservas naturales, colillas de cigarrillos en la arena y fauna afectada. “Las colillas no se degradan nunca. Las tortugas y los delfines se enredan con los desechos plásticos o se los tragan. Nos estamos quedando sin fauna autóctona”, alertó.

Para la ultramaratonista, la clave es la educación y el ejemplo. Contó que en muchas carreras pidió la palabra para explicar qué ocurre con las miles de botellas y envoltorios que se descartan. “Cuando la gente entiende el camino que hace ese residuo, participa más. Las nuevas generaciones ya lo tienen incorporado”, destacó.  También cuestionó prácticas naturalizadas como arrojar residuos desde el auto o dejar basura junto al contenedor. “No es magia, no desaparece. Hay un circuito virtuoso al alcance de todos. El problema es que muchas veces no pensamos en la cadena”, reflexionó.

Deporte, salud mental y comunidad

Más allá del compromiso ambiental, Rutilo hizo hincapié en el impacto del deporte en la salud mental. “He atravesado dolores muy fuertes en mi vida y salí por la cabeza, por hacer deporte”, aseguró. En ese sentido, sostuvo que correr le dio resiliencia y un grupo de pertenencia. “Hay mucha gente sola. El running te da comunidad, viajes, encuentros. No es solo rendimiento”, señaló.

Además, remarcó que nunca es tarde para empezar. Madre a los 46 años y hoy con 52, alentó especialmente a mujeres de entre 40 y 60 años a animarse a cambiar hábitos. “Mi generación vivió muy subyugada por el cuerpo y la belleza. Yo no quiero parecer de 40, quiero estar sana”, expresó. Su mensaje, dijo, no busca imponer sino compartir experiencias. “No soy quién para juzgar a nadie. Me gusta tirar ideas. Probar. Salir a caminar, separar residuos, hacer algo distinto. Con pequeños cambios mejora el espíritu”, afirmó.

Gracias a las redes sociales, “Zapatillas Verdes” trascendió el ámbito local. Personas de Perú, España y otros países la contactaron para replicar la propuesta. “Es re simple: una bolsa y caminar por la playa juntando lo que otros tiraron. Pero lo ideal es que esa botella nunca llegue al río”, explicó.  En este sentido, empresas y marcas deportivas también la convocaron para dar charlas, interesadas en esa mirada que combina rendimiento y responsabilidad social. Para Rutilo, el desafío es “humanizar” el deporte y el consumo.

Sobre el final de la entrevista, dejó una frase que resume su filosofía: “Prueben. Aunque tengas 50 o 52, podés empezar a reciclar, a correr, a ser mamá, a salir a caminar. Hay tanto que se puede hacer y todo es positivo”.