El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró el 154° periodo de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense. Durante su discurso, el mandatario sostuvo que el país atraviesa un escenario de "estanflación", definido por la combinación de recesión e inflación.
Para argumentar su diagnóstico, el titular del Ejecutivo provincial evitó las interpretaciones partidarias. En su lugar, utilizó las visiones de empresarios, economistas y figuras públicas que no pertenecen a su espacio político.

Según el mandatario, el programa económico actual no cumplió los pronósticos de recuperación rápida. Kicillof afirmó que incluso sectores cercanos al pensamiento del Gobierno nacional advierten que "la Argentina no va bien".
"Desde Paolo Rocca a Cavallo, desde Mirta Legrand a Melconian, todos le están señalando al presidente lo evidente: la Argentina no va bien"
— El Destape (@eldestapeweb) March 2, 2026
Axel Kicillof sostuvo que Javier Milei “no cumplió ninguno de los pronósticos” y enumeró los sectores de la sociedad que sufren la política… pic.twitter.com/aGl8Awg4lI
El gobernador basó parte de su exposición en las opiniones de referentes del "establishment" y el mercado. Mencionó específicamente al empresario Paolo Rocca, a los economistas Domingo Cavallo y Carlos Melconian, y a la conductora televisiva Mirtha Legrand.
Kicillof utilizó estos nombres para señalar que existe una coincidencia amplia sobre el deterioro de los indicadores. “A esta altura, ya no hay lugar para fantasías ni voluntarismos”, expresó el gobernador frente a la asamblea legislativa. El mandatario aseguró que estas figuras, a las que vinculó con el pensamiento de derecha, caracterizan el momento actual como una crisis profunda que afecta tanto a la producción como al consumo.
La descripción del escenario económico incluyó cifras sobre la caída de las ventas en rubros de primera necesidad. Kicillof detalló que el consumo de productos esenciales registró retrocesos que los ubican en niveles mínimos desde que se tiene registro.
Las ventas en supermercados cayeron 10 puntos, mientras que en comercios mayoristas la baja llegó al 20%. El consumo de leche, carne vacuna, frutas, verduras y yerba mate alcanzó sus valores históricos más bajos.
El mandatario relacionó esta caída con la pérdida del poder adquisitivo. Describió un escenario de "empresarios quebrados", "jubilados pauperizados" y trabajadores con altos niveles de endeudamiento.
Uno de los puntos centrales del discurso fue el incremento de la morosidad, es decir, la falta de pago de préstamos y tarjetas. El gobernador señaló que la porción del ingreso familiar destinada a pagar cuotas subió del 7% al 18% en el último año.
Kicillof enfatizó que se triplicó la cantidad de familias que no pueden cumplir con sus compromisos financieros. Este dato fue presentado como una prueba de la fragilidad económica de los hogares en el territorio bonaerense.
La apertura de sesiones ocurrió en un clima de tensión social y gremial. En las afueras de la Legislatura, grupos militantes se concentraron mientras se desarrollaba un paro docente que afectó el inicio de clases en la provincia.
La medida de fuerza, impulsada por gremios como ATE PBA y sectores que rechazaron una oferta salarial del 3%, no impidió la presencia de líderes sindicales en el recinto. Entre los asistentes estuvieron Roberto Baradel, Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma) y Fabiola Mosquera (UPCN).
El gobernador fue recibido por la vicegobernadora Verónica Magario y estuvo acompañado por un grupo de intendentes, entre ellos Fernando Espinoza (La Matanza) y Federico Otermín (Lomas de Zamora). También participaron referentes de la CGT como Héctor Daer, de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad de Argentina.
TM