El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró el 154° periodo de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense con un informe centrado en el deterioro de los indicadores industriales y laborales. El mandatario vinculó el cierre de empresas con la postura oficial frente a la producción nacional.
Durante su discurso, el titular del Ejecutivo provincial utilizó una declaración previa del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien había afirmado que no consume ropa de fabricación argentina debido a sus altos precios. Kicillof sostuvo que esta visión de gestión afecta directamente al empleo en el territorio provincial.
Legislatura bonaerense, La Plata.
El informe presentado ante diputados y senadores provinciales detalló un escenario de retracción económica que impacta en las pequeñas y medianas empresas (pymes). El mandatario afirmó que el modelo actual favorece la importación por sobre la manufactura local.
“Tenemos un Gobierno que provoca y festeja el cierre de empresas”
— El Destape (@eldestapeweb) March 2, 2026
Axel Kicillof criticó a Luis Caputo tras sus dichos, en los que el ministro aseguró que “nunca usó ropa argentina”, y expresó: “Lo que no puede hacer un ministro de Economía es trabajar contra su propio país”. pic.twitter.com/ml18Qw3pE0
El gobernador calificó como "anacrónico" el plan económico nacional y apuntó contra la falta de protección a la industria textil. Recordó que el titular del Ministerio de Economía manifestó "con orgullo" que nunca compró ropa argentina y que, por lo tanto, "hay que cerrar la industria textil completa".
Kicillof cuestionó esta postura al señalar que la función de un funcionario es mejorar la competitividad sin eliminar puestos de trabajo. “Lo que no puede hacer un ministro de Economía es trabajar contra su propio país”, lanzó desde el atril. Además, comparó la situación con otros líderes internacionales: “¿Se imaginan a Donald Trump promocionando autos o ropa hechos en China porque son más baratos?”.

El mandatario bonaerense presentó cifras sobre la velocidad de la crisis en el sector productivo. Según los datos oficiales del distrito, la industria registró una caída del 10% y la construcción un 26%, lo que se traduce en una desaparición constante de unidades productivas.
Desde que asumió Javier Milei, cierran cerca de 30 empresas por día y cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado en el país, señaló.
Este fragmento de su discurso resaltó que, desde el inicio de la gestión nacional, hay 299.600 trabajadores registrados menos en el sistema. Kicillof advirtió que el Gobierno "provoca y festeja el cierre de empresas" mientras desmantela las protecciones arancelarias.
La caída de la actividad industrial y la pérdida de empleos impactaron directamente en el poder de compra de las familias. El gobernador detalló que el consumo de productos esenciales, como la leche y la carne, alcanzó mínimos históricos en la provincia.
Para el gobernador, la soberanía nacional no es "levantar un símbolo para TikTok", sino defender los recursos y cuidar el trabajo argentino. Sostuvo que el país corre el riesgo de perder sus rasgos productivos si se mantiene la apertura indiscriminada de importaciones con un dólar "artificialmente bajo".
El informe incluyó un apartado sobre la situación financiera de las familias. Kicillof precisó que la morosidad -la falta de pago de deudas- se triplicó en el último año. Actualmente, un 9,3% de los créditos bancarios no se pagan, pero la cifra se dispara en el sector informal.
En las billeteras virtuales y financieras de supermercados, la mora llega al 24,6%. Además, los hogares deben destinar ahora el 18% de sus ingresos solo para pagar cuotas de créditos y tarjetas, cuando hace un año ese gasto representaba el 7%.
El discurso contó con la presencia de la vicegobernadora Verónica Magario, intendentes como Fernando Espinoza y líderes sindicales como Roberto Baradel y representantes de ATE PBA, en una jornada marcada por un paro docente en el inicio del ciclo lectivo.
TM