El gobernador Axel Kicillof encabezó la apertura del 154° periodo de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense con una ruptura estética inédita para el peronismo. Por primera vez en sus seis años de gestión, el mandatario no brindó su discurso sentado desde el sillón central de la presidencia, sino de pie frente a un atril.
Esta decisión técnica y simbólica se produce pocas horas después de que el presidente Javier Milei utilizara el mismo formato en el Congreso de la Nación. El cambio de postura de Kicillof marca un alejamiento de la tradición protocolar que mantuvieron figuras como Cristina Kirchner y Alberto Fernández, quienes históricamente se dirigieron a la Asamblea Legislativa sentados.
La nueva puesta en escena busca proyectar una imagen de liderazgo nacional y dinamismo, en un contexto de fuerte confrontación entre la provincia de Buenos Aires y la Casa Rosada. Con este gesto, el mandatario bonaerense igualó la simetría visual de su principal rival político.
El uso del atril le permitió al gobernador una gestualidad más enfática y una mayor visibilidad ante las cámaras, similar a la estética que suelen utilizar los candidatos en campaña presidencial. Durante más de dos horas, el titular del Ejecutivo provincial utilizó esta posición para contrastar su modelo de gestión con las políticas nacionales.
Al abandonar el formato tradicional de hablar sentado, Kicillof busca proyectar una imagen presidencial y un posicionamiento de liderazgo nacional para competir directamente con la estética y el discurso de Javier Milei de cara a 2027.
“A esta altura, ya no hay lugar para fantasías ni voluntarismos”, afirmó el gobernador, quien utilizó la nueva disposición del estrado para dirigirse de forma frontal a los legisladores y a la audiencia digital.
Desde el regreso de la democracia, la mayoría de los gobernadores y presidentes vinculados al peronismo optaron por discursos desde la mesa principal, compartiendo el nivel visual con los presidentes de las cámaras. Al instalar un atril propio, Kicillof se colocó en una posición de centralidad absoluta, una técnica de comunicación política que prioriza la figura individual.
El mandatario también buscó diferenciarse de las formas kirchneristas clásicas al citar a figuras del sistema económico y del espectáculo ajenas a su espacio, como Paolo Rocca, Domingo Cavallo y Mirtha Legrand, para argumentar que la crisis afecta a todos los sectores. Según Kicillof, el rumbo actual es un "modelo que enferma" y requiere una alternativa nacional.
La modificación en la puesta en escena no es un hecho aislado, sino que acompaña un discurso de confrontación directa. Kicillof utilizó frases cortas y directas, como "Argentina, no sos vos. ¡Es Milei!", diseñadas para tener impacto en redes sociales, el mismo terreno donde el oficialismo nacional suele dominar la conversación.
Además de los gestos, el gobernador anunció medidas concretas de gestión como el régimen "Riesgo 0" de ARBA, una nueva ley para trabajadores de plataformas digitales y la obligatoriedad de la sala de 3 años. El objetivo de la nueva estética es que estos anuncios se perciban como parte de un programa de gobierno nacional y no solo provincial.
TM