03/03/2026 - Edición Nº1120

Policiales

A un año y medio de la desaparición

“No tenemos acreditado qué pasó”: el fiscal del caso Loan admite que el móvil sigue siendo un misterio

03/03/2026 | Carlos Schaefer afirmó que está probado que el niño fue sustraído del naranjal y que hubo intentos de desviar la investigación, pero reconoció que la fiscalía aún no pudo acreditar qué ocurrió después ni cuál fue el motivo del hecho.



El fiscal general Carlos Schaefer aseguró que está probado que Loan Danilo Peña fue sustraído del naranjal y que luego intentaron desviar la investigación, pero reconoció que aún no pueden determinar qué ocurrió ni cuál fue el motivo. Señaló responsabilidades en la primera semana de búsqueda y apuntó a llamados y pericias que comprometen a los acusados.

La causa por la desaparición del niño de 5 años en Corrientes continúa rodeada de interrogantes. A medida que avanza el proceso judicial, la principal incógnita persiste: por qué, según la acusación, el niño fue sustraído y ocultado. El fiscal general Carlos Schaefer lo reconoció sin rodeos: “Al día de hoy, no tenemos acreditado qué pasó ni por qué lo hicieron”.

En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que, al menos, la investigación logró probar el primer tramo de la secuencia. “Gracias a Dios tenemos todos los datos que nos dan cuenta de que estas personas se llevaron a Loan desde el naranjal”, afirmó, y comparó la situación con otros casos sin detenidos, como los de Sofía o Lian.

Para Schaefer, uno de los puntos críticos fue la primera semana, cuando la hipótesis dominante era que el niño se había extraviado. En ese momento, la pesquisa estaba a cargo del comisario de Nueve de Julio, Walter Maciel, hoy procesado. “No podemos dejarlo pasar porque hoy está procesado y era él quien se tenía que encargar de juntar la prueba, pero jugó en contra de toda esta causa”, señaló.

El fiscal también mencionó la aparición de personas que, según dijo, llegaron a la provincia para entorpecer la investigación a través de la Fundación Dupuy. “Claramente intervinieron o quisieron hacerlo”, afirmó.

En cuanto al escenario de la desaparición, Schaefer consideró que no fue casual. “Loan fue sustraído en una zona descampada, donde no hay cámaras de seguridad ni de televisión, y en un lugar donde no pasa mucha gente”, explicó, al deslizar que el lugar favorecía el ocultamiento.

Sobre lo que tienen probado, detalló que “al día siguiente intentaron plantar un botín para hacer creer que se había extraviado”. También mencionó llamados telefónicos que, según su análisis, buscaron desviar la búsqueda. “El mismo día que desapareció se localizaron varios llamados que son increíbles, uno de los cuales se dice que el niño había aparecido”, remarcó.

Sin embargo, insistió en que el Ministerio Público Fiscal no puede avanzar más allá de lo probado. “Podría pensar ‘tengo una sospecha’, pero si no tengo acreditado ningún elemento probatorio, no puedo decir nada. Nosotros no opinamos”, subrayó.

En relación con el almuerzo en la casa de la abuela Catalina, indicó que llamó la atención el “mix” de personas presentes. No obstante, tras el entrecruzamiento de llamadas, aseguró que “no existió una coordinación previa para la sustracción”, aunque sí quedó acreditado que, luego de ir al naranjal con los adultos, el niño desaparece y los acusados comenzaron a realizar llamados.

Entre esos contactos, mencionó uno de nueve minutos entre Antonio Benítez y Laudelina, así como la reacción de María Victoria Caillava y Carlos Pérez, quienes —según la fiscalía— se retiraron del lugar sabiendo que el menor estaba desaparecido. “Son todas situaciones que, en la sumatoria, nos dan cuenta de que son los responsables”, sostuvo.

Las pericias sobre los vehículos también forman parte del cuadro probatorio. En la camioneta del matrimonio detenido y en un Ford Ka, la pericia odorífera dio resultado positivo. Además, en el paragolpes del rodado de mayor porte se halló una mancha de sangre. “No se pudo determinar que sea de Loan, pero sí que era de un masculino”, explicó Schaefer.

La defensa de Caillava argumentó que esa sangre podría pertenecer a un mecánico que trabajó en el vehículo. Sin embargo, al consultar al taller, la fiscalía recibió como respuesta que hacía más de seis meses que la camioneta no ingresaba a ese service.

Con detenidos y pruebas que apuntan a la sustracción y al intento de encubrimiento, la causa avanza hacia el juicio. Pero el interrogante central permanece abierto: qué pasó con Loan y por qué lo hicieron.