En la apertura de sesiones 2026 de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof no realizó anuncios específicos para el campo, aunque ubicó al sector dentro de una estrategia más amplia de desarrollo productivo, en un discurso atravesado por fuertes críticas al presidente Javier Milei y a lo que definió como un “Estado nacional desertor”.
El mandatario sostuvo que la Nación mantiene deudas con la provincia por más de 22 billones de pesos en fondos coparticipables y denunció la paralización de obras estratégicas como parte de una “asfixia financiera”. En ese marco, reivindicó a Buenos Aires como “escudo y red” para amortiguar el impacto del ajuste y sostener producción, empleo e infraestructura.
En el plano conceptual, volvió a cuestionar el llamado “modelo de Perú y Paraguay”, al que caracterizó como un esquema de primarización productiva y precarización laboral. Sin mencionar de manera directa al agro, la crítica a la primarización dialoga con el histórico debate sobre exportar materias primas o avanzar en cadenas de valor agregado.
Si seguimos 6 años más con este rumbo, Argentina corre peligro de perder sus rasgos productivos y culturales más destacados como país y sociedad. Este no es “un ajuste más”: es una disputa por el tipo de país que aspiramos a ser. pic.twitter.com/H8IDZo15gq
— Axel Kicillof (@Kicillofok) March 2, 2026
El mensaje se dio además en un contexto sensible para el interior bonaerense, que en 2025 sufrió el impacto de inundaciones en amplias zonas productivas, lo que reavivó reclamos por obras hidráulicas estructurales.
La alocución fue seguida por el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, y por representantes del sector rural.
Acompañé al gobernador @kicillofok en la apertura de las sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense. pic.twitter.com/zzdlHOEVIO
— Javier Rodríguez (@JavoRodriguezL) March 2, 2026
Uno de los puntos más relevantes para el sector agropecuario fue la referencia al Plan Maestro Integral del Río Salado. Kicillof cuestionó la paralización de tramos bajo responsabilidad de la Nación y señaló que, aunque la provincia cuenta con financiamiento para avanzar en nuevas etapas, depende de la culminación de los trabajos que corresponden al gobierno nacional.
La obra es estratégica para mitigar inundaciones en una de las principales zonas ganaderas y agrícolas del país. En la misma línea, destacó la incorporación del Nodo Bragado en el presupuesto provincial 2026, una obra complementaria pero clave para el noroeste bonaerense y largamente reclamada por productores de la región tras los eventos climáticos del último año.
También repasó intervenciones en más de 5.500 kilómetros de caminos rurales, infraestructura central para la salida de la producción y la conectividad del interior. En ese punto destacó la injerencia del Estado provincial en tareas que habitualmente son responsabilidad de los municipios y aseguró: “Nunca el gobierno provincial se había comprometido de esta manera” dijo.
En materia productiva, el gobernador remarcó el rol del crédito como herramienta para promover un desarrollo “más equilibrado y federal”, en articulación con el Ministerio de Desarrollo Agrario y el Banco Provincia.
Mencionó el financiamiento de nueve frigoríficos municipales, que -según sostuvo- “mejoran la rentabilidad del productor, reduciendo costos de flete”.
También destacó políticas orientadas a la agregación de valor en origen. Entre ellas, el programa PUPAA (Pequeñas Unidades Productivas Alimenticias), que permite a pequeños productores acceder a habilitaciones legales, capacitaciones y financiamiento, y Mercados Bonaerenses, una iniciativa que promueve la producción y el consumo de alimentos bonaerenses a través de ferias itinerantes, con más de 40 mil realizadas en 123 municipios.
No obstante, no se anunciaron nuevas líneas específicas para productores ni medidas sectoriales concretas. El sector quedó integrado dentro de una estrategia general de desarrollo productivo y arraigo territorial, pero sin ocupar el centro de la agenda del mensaje.
En el plano impositivo, Kicillof anunció que desde este mes comenzará a funcionar el “Régimen Riesgo 0 – SAF 0”, un sistema que modifica el cálculo de las alícuotas anticipadas de Ingresos Brutos.
Aunque su impacto es indirecto para el sector —con mayor incidencia en actividades comerciales, de servicios, agroindustriales o ciertos arrendamientos— podría tener alguna repercusión en la cadena productiva
El nuevo esquema tomará como base la estructura real de ingresos declarados por cada contribuyente, en lugar de apoyarse únicamente en presunciones por actividad principal. Según explicó, el objetivo es ajustar la recaudación adelantada al nivel de riesgo fiscal y a la situación específica de cada sujeto, incentivando el cumplimiento voluntario en lugar de aplicar parámetros generales.
La apertura de sesiones dejó así un mensaje con fuerte tono político hacia la Nación y sin anuncios específicos para el campo. La infraestructura hídrica, los caminos rurales, el financiamiento productivo y la defensa del rol del Estado marcaron las referencias al sector, siempre enmarcadas dentro de una narrativa más amplia de confrontación con el modelo económico nacional.
Casi en paralelo al discurso en la Legislatura, el gobernador confirmó su presencia en Expoagro, la muestra agroindustrial que se realizará del 10 al 13 de marzo en San Nicolás y que concentra a los principales actores del sector. Allí tendrá un encuentro directo con referentes rurales, en un escenario que funciona cada año como termómetro del vínculo entre la política y el campo.