El creador de la franquicia God of War, David Jaffe, no ha tenido reparos en expresar su descontento tras la revelación de la primera imagen promocional de la próxima adaptación de Prime Video. A través de un video en su canal de YouTube, el desarrollador calificó el material visual como "tonto" y una "imagen horrible", dejando claro que la estética presentada no cumple con sus expectativas para la épica saga que él mismo inició en las consolas de PlayStation.

A pesar de su dura crítica hacia el apartado visual, Jaffe separó el diseño artístico de la calidad narrativa que podría ofrecer la serie. El creativo elogió al actual showrunner, Ronald D. Moore, describiéndolo como alguien "asombroso" y aclarando que su problema no es con el rumbo de la producción en sí. “No estoy preocupado por la serie, pero estoy un poco preocupado por: ¿qué carajos es esto?”, cuestionó mientras analizaba la fotografía que muestra a Kratos y Atreus.
Uno de los puntos que más irritación causó en Jaffe fue la representación de los protagonistas, interpretados por Ryan Hurst y Callum Vinson. Respecto al guerrero espartano, bromeó con que la pose parece la de alguien que está haciendo sus necesidades en el bosque. Para hablar del aspecto de Atreus señaló que parece “un niño pequeño muy confundido con demasiado producto en su cabello”.
Para el creador del juego original, la imagen falla en capturar la esencia heroica o mítica del videojuego. Según sus palabras, los personajes carecen de atractivo visual y parecen sacados de una parodia de bajo presupuesto. Jaffe sentenció su opinión afirmando que: “Ninguno de estos personajes parece muy interesante o atractivo; simplemente se ven tontos. Como si esto fuera God of War: edición Tonto y Retonto”.
El proyecto de Sony Pictures Television y Amazon MGM Studios sigue adelante con paso firme, contando ya con una orden de producción para dos temporadas. La serie buscará adaptar la etapa nórdica de la franquicia, enfocándose en el viaje emocional de Kratos y Atreus para esparcir las cenizas de Faye, mientras intentan equilibrar sus naturalezas humana y divina.