La sesión del 28 de febrero de 2013 en la Cámara de Diputados, en la que se aprobó el Memorándum de Entendimiento con Irán por la causa AMIA, volvió a cobrar relevancia en las últimas semanas en el marco del conflicto en Medio Oriente y tras versiones difundidas por medios israelíes sobre una posible muerte de Mahmud Ahmadineyad, expresidente iraní y uno de los firmantes del acuerdo.
Aquel pacto había sido impulsado por el gobierno de Cristina Kirchner con el objetivo declarado de destrabar la investigación por el atentado contra la AMIA, ocurrido en 1994.
La sesión especial comenzó pasado el mediodía del miércoles y se extendió durante más de 14 horas, hasta la madrugada del jueves. El oficialismo, encabezado por el Frente para la Victoria, logró reunir quórum y avanzar con el tratamiento del proyecto, pese a los intentos de la oposición por dejar sin número la sesión.
Cerca de las dos de la mañana, el acuerdo fue aprobado por 131 votos a favor y 113 en contra, tras un debate atravesado por acusaciones cruzadas, cuestionamientos constitucionales y fuertes discursos.
El jefe del bloque kirchnerista, Agustín Rossi, defendió el acuerdo en el cierre del debate.
“Nosotros no miramos hacia el costado con los problemas que tenía la Argentina. Pagamos la deuda, nacionalizamos las AFJP, nacionalizamos YPF y vamos en busca de la Justicia y la Verdad en la causa AMIA”, sostuvo antes de la votación.
Más tarde, agregó: “De 19 años hubo 9 de impunidad y 10 de avances. Fue Néstor Kirchner quien dijo que AMIA y DAIA son las torres gemelas de Argentina”.
En el tramo final, reafirmó: “Estamos convencidos de que esta decisión no nos aleja de la búsqueda de justicia, sino que nos acerca más”.
Como miembro informante del oficialismo, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona, explicó los alcances del acuerdo.
“Argentina tiene intereses y valores. Nuestros intereses son que los acusados se presenten a declaración indagatoria, nuestros valores memoria, verdad y justicia”, afirmó.
Carmona rechazó las acusaciones de inconstitucionalidad y aseguró que la Comisión de la Verdad no interferiría en el proceso judicial, que el juez aplicaría la ley argentina y que no caerían los pedidos de captura de Interpol.
Desde el kirchnerismo, Mara Brawer brindó uno de los discursos más emotivos. “Firmar este acuerdo no significa dejar de repudiar el negacionismo que manifiesta Irán, ni olvidar la discriminación que sufren las mujeres y las minorías”, señaló, apelando a su identidad judía y a la memoria del Holocausto.
Por su parte, Beatriz Mirkin defendió su regreso a la banca para votar el proyecto y cruzó a su comprovinciano Juan Casañas: “Soy una compañera comprometida con esta causa nacional. Tienen un oportunismo digno de lo que fueron siempre”.
Desde la Unión Cívica Radical, el presidente del bloque, Ricardo Gil Lavedra, fue uno de los principales críticos. Calificó el memorándum como “nefasta” y “un error gravísimo” que ponía en riesgo el juzgamiento de los responsables. En el recinto sostuvo que el rechazo se basaba en “el cambio en la política exterior, la indeterminación del texto y las consecuencias graves que puede traer”.
A su vez, Ricardo Alfonsín cuestionó al oficialismo por no haber consensuado el acuerdo: “Desde 2005 a 2010 nuestro comercio con Irán creció 1400 por ciento. Nos ofrecen un contrato de adhesión”, afirmó.
Desde el Frente Amplio Progresista, Claudio Lozano sostuvo que el Gobierno estaba “canjeando verdad y justicia por geopolítica e intereses económicos”.
“Esto coloca el devenir de la causa AMIA en el marco del conflicto de Medio Oriente”, remarcó, y advirtió que el acuerdo permitiría a Irán presentarse ante la comunidad internacional como ajeno al atentado.
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, reiteró su rechazo frontal al memorándum: “Argentina les hace el trabajo sucio a Irán y a Estados Unidos”, denunció, y afirmó que el país colaboraba con la estrategia iraní de consolidarse como potencia regional.
Además, recordó que había presentado un dictamen propio para declarar la nulidad del acuerdo: “Estamos intentando preservar los derechos de las víctimas y el derecho a la verdad”.
Desde el peronismo no alineado, Felipe Solá protagonizó uno de los discursos más duros. Apuntó contra el canciller Héctor Timerman y la negociación con Irán: “Qué poco es lo que ha logrado, qué pobreza de la capacidad de negociación, qué letra más frágil”, lanzó.
Y cuestionó el mecanismo de indagatorias: “¿Qué tiene que ver una indagatoria con esta estupidez que nos quieren hacer votar?”.
Desde el PRO, Laura Alonso acusó al oficialismo de traicionar a las víctimas: “Nos mienten, le mienten al pueblo argentino y a los familiares de la AMIA”.
En tanto, Fernando "Pino" Solanas, de Proyecto Sur, denunció un “pacto de impunidad” y vinculó el debate con las causas por encubrimiento que involucraban a exfuncionarios como Carlos Menem, Juan José Galeano y Hugo Anzorreguy.
El acuerdo firmado entre Argentina e Irán contenía nueve artículos y establecía, entre otros puntos, la creación de una Comisión de la Verdad integrada por juristas internacionales.
También habilitaba la posibilidad de que autoridades judiciales argentinas viajaran a Teherán para interrogar a los acusados iraníes con pedidos de captura internacional.
Según el oficialismo, este punto era la clave para avanzar en la causa. Para la oposición, en cambio, implicaba un riesgo de impunidad y debilitamiento del proceso judicial.