En el último trimestre de 2025, el negocio ganadero hizo un click a nivel internacional, a partir de un fuerte incremento en la demanda de carne vacuna y una oferta que a nivel global creció casi en un 8%. En los principales países productores, esto fue a expensas de una fuerte liquidación de sus rodeos, para poder satisfacer este nivel de requerimientos.
Argentina no escapa a este escenario de fuerte demanda internacional, stocks ajustados y una escasez de hacienda que llegó para quedarse. Sin lugar a dudas, esto representa una gran oportunidad para los ganaderos argentinos, que se reacomodan ante lo que se perfila como una oportunidad histórica, con subas de precios en todas las categorías que a diario pulverizan los registros históricos de la actividad.
Este incremento en las cotizaciones activó la rueda de la retención: seducidos por el actual horizonte de precios, los ganaderos pasaron del período de liquidación al de retención. El negocio en este momento no pasa por cargar una jaula para enviar al frigorífico, sino en retener esas cabezas en el campo y sumar kilos a pasto, un insumo disponible en este momento y que permite buenas ganancias de peso a bajo costo.
El nuevo rumbo de la actividad ya comienza a percibirse en los números de la industria, que según datos privados mostró una caída en la faena durante el primer mes de 2026.
“El contexto internacional está generando nuevos requerimientos y un desequilibrio fenomenal entre esa demanda y la capacidad del mundo de abastecerla”, resumió Víctor Tonelli, analista ganadero e integrante del Board Asesor de ADBlick Ganadería.
Esta firma llevó recientemente el lanzamiento del Módulo 12 de ADBlick Ganadería, a través de un encuentro virtual en donde participaron referentes del sector.
El evento constituyó una buena oportunidad para analizar este presente auspicioso para la actividad y sobre todo, las oportunidades de negocios que se pueden capitalizar, en un contexto de estabilidad en las variables macroeconómicas y reducción en los derechos de exportación para el complejo agroindustrial.
Para el especialista, un punto a tener en cuenta es la revalorización del consumo de proteínas animales a nivel global, sobre todo huevo y carne vacuna. Tonelli puso como ejemplo de esta mayor demanda a Estados Unidos, en donde el precio de la carne vacuna aumentó un 20%. “Esto es algo poco visto, que suba el consumo cuando suben los precios, en un país cuya inflación anual no pasa del 3%”; consideró.
Si bien el productor ganadero en Argentina se sostiene a partir del mercado doméstico, tampoco quiere dejar pasar el tren del mercado internacional. Según el analista, los tres principales mercados exportadores de nuestro país -China, Estados Unidos y Europa- muestran señales favorables.
“Los productores ven previsibilidad, ven un largo plazo de dos años que para cualquiera en el mundo parece corto plazo. Pero para Argentina, que el largo plazo era de un mes, esto es algo extraordinario”, afirmó. Y agregó: “A partir de ahí, se generó el cambio de liquidación a retención”.
Para 2026 y 2027, Tonelli anticipó una reducción en la oferta en el mercado interno, que oscilaría entre los 4 y 5 kilos por habitante/año. “Argentina, Brasil, Estados Unidos y Europa -entre otros- van a ofrecer menos e iniciar también ciclo de recuperación de stock, así que se espera una caída en el volumen global ofrecido de cerca del 4%, unas 600.000 toneladas menos”, analizó.
Para el mediano plazo, el especialista vaticinó que el negocio pugnará entre la menor oferta y la demanda de calidad. “Argentina, como pocos, tiene capacidad para dar respuestas a este escenario”, concluyó.
José Demicheli, fundador y CEO de ADBlick, fue el encargado de moderar el evento y en una de sus intervenciones, analizó como debe posicionarse la ganadería, frente a un escenario político que contempla desregulaciones, estabilidad en el tipo de cambio y apertura de inversiones.
“Se necesita tener las tres variables que me hicieron emprender hace 19 años ADBlick: contar con un producto o un clúster que no depende del mercado interno; que Argentina sea competitiva en el mundo para exportar y estar en un clúster y un mercado que tenga crecimiento y viento de cola”.
El directivo expresó que “si analizo esos tres vectores y los pongo en foco en el negocio ganadero veo que se cumplen las tres: Hoy tengo un producto demandado en el mundo en crecimiento de consumo, Argentina es competitiva y no dependo del mercado interno solamente”.
Fernando Canosa, analista y miembro del Board Asesor de ADBlick Ganadería, se enfocó en los aspectos productivos que se deben tener en cuenta para llevar a cabo una recría exitosa. Este check list incluye desde la planificación forrajera y la disponibilidad de pasto, hasta la gestión de los recursos y el monitoreo constante del rodeo.
Como en toda actividad productiva, es clave analizar la relación de precios con respecto a los insumos. “Hoy tenemos un insumo caro que es el ternero, pero por otro lado contamos con el pasto, que es el alimento más barato por costos y por otro lado, hay una muy buena relación con el maíz”, estimó.
A diferencia de otros ciclos productivos, Canosa explicó que el cereal -un insumo clave en la recría- presenta valores muy competitivos, que permiten compensar las elevadas cotizaciones de la hacienda liviana.
El plan de negocios que presentó ADBlick se centra en un modelo de producción y comercialización de carne vacuna, enfocado en las etapas de recría y terminación. Pero si bien se trata de un esquema en donde los inversores pueden ingresar con un ticket mínimo, con plazos de uno a tres años, la filosofía de la empresa en cuanto a sus parámetros de producción se puede trasladar a cualquier campo ganadero que busque ser eficiente y rentable.
“Nosotros trabajamos fundamentalmente en la elección y gestión de los campos. Entonces, dentro del negocio tenemos una escala en la cual premiamos a aquellos que nos dan mayores ganancias diarias, para obtener una mejor tasa de interés y que nuestros inversores se vean reconocidos con un mejor negocio”; señaló.