Nuevo round en el peronismo bonaerense. El ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, le bajó el tono a las críticas de la diputada y exintendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien cuestionó al gobernador Axel Kicillof por no referirse en un comunicado a la “proscripción” del peronismo tras la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
“Es una opinión, no la compartimos”, sintetizó Bianco en diálogo con radio La Red. El funcionario sostuvo que el mensaje del gobernador tenía otro eje: las consecuencias del modelo económico de Javier Milei en la provincia y el deterioro social. “Nosotros compartimos esa causa y lo hemos dicho públicamente, pero el foco estaba puesto en otro lugar”, aclaró.
Desde el Ejecutivo bonaerense buscan evitar que la discusión derive en una fractura interna. “Ninguna polémica para mí”, afirmó Bianco, quien aseguró que no entrarán en cruces públicos. El mensaje apunta a descomprimir en un contexto donde el peronismo debate liderazgo, estrategia y posicionamiento frente al Gobierno nacional.
En paralelo, el ministro valoró el llamado a la unidad del diputado Miguel Ángel Pichetto, quien planteó que “los peronistas tenemos que perdonarnos”. Bianco coincidió en ampliar la base opositora, incluso sumando sectores del radicalismo popular y otras fuerzas que consideren “inviable” el actual modelo económico.
Más allá de la interna, el Gobierno provincial insiste en que la prioridad es la gestión. Bianco reveló que la provincia enfrenta un recorte de 15 billones de pesos, cifra que asciende a 22 billones si se suma la caída de coparticipación y recaudación propia. “Es equivalente a medio presupuesto anual”, graficó.
El funcionario enumeró como prioridades el inicio de clases para más de cinco millones de estudiantes, el funcionamiento del sistema de salud, la seguridad y las prestaciones del Banco Provincia. En ese marco, defendió la paritaria docente -con una oferta del 3%- y reconoció que los salarios vienen perdiendo contra la inflación, aunque atribuyó la restricción a las políticas de ajuste nacional.
Bianco negó que la reciente presentación de Kicillof en la Legislatura implique un lanzamiento anticipado de campaña. “Lejos está en nosotros”, sostuvo, y recordó que el propio gobernador ya había descartado candidaturas prematuras en el plenario del espacio Derecho al Futuro.
La interna, sin embargo, expone una tensión latente: cómo equilibrar la defensa de la figura de Cristina con la construcción de un proyecto provincial y nacional alternativo. Por ahora, el oficialismo bonaerense opta por correrse del barro discursivo y enfocarse en mostrar gestión. Pero en el peronismo, las discusiones estratégicas rara vez quedan en pausa.