07/03/2026 - Edición Nº1124

Internacionales

Patrimonio en peligro

Bombardeos dañan el Palacio de Golestán, joya histórica de Teherán

04/03/2026 | Irán pidió a la UNESCO una misión urgente para evaluar los daños en el histórico complejo conocido como “el Versalles de Persia”



El histórico Palacio de Golestán, uno de los monumentos más emblemáticos de Teherán y símbolo del patrimonio cultural de Irán, sufrió daños tras los recientes bombardeos registrados en la capital iraní. Ante la situación, el Gobierno iraní solicitó la intervención de la UNESCO para evaluar el impacto y definir medidas urgentes de preservación.

El complejo palaciego, reconocido internacionalmente por su valor histórico y artístico, forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 2013 y es considerado uno de los conjuntos arquitectónicos más representativos de la historia iraní. Su nombre, que en persa significa “Palacio de las Flores”, refleja el carácter ornamental del lugar, donde jardines, pabellones y salones decorados se integran en un mismo espacio ceremonial.

Según las autoridades iraníes, el palacio no fue alcanzado directamente por el bombardeo, pero sí resultó afectado por la explosión ocurrida en la cercana plaza Arag, situada a pocos metros del complejo histórico. La onda expansiva habría provocado daños en ventanas, puertas y en varios elementos decorativos del interior del edificio.

Las primeras imágenes difundidas tras el ataque muestran salas cubiertas de fragmentos de vidrio, espejos desprendidos y piezas ornamentales dañadas. Estos detalles son especialmente sensibles en un lugar conocido por su elaborada decoración interior, donde mosaicos de espejo, vitrales y delicados relieves forman parte esencial de la identidad arquitectónica del palacio.

Un palacio clave en la historia iraní

El Palacio de Golestán es uno de los complejos históricos más antiguos de Teherán. Sus orígenes se remontan a la época en que la ciudad comenzó a consolidarse como centro político del país, aunque su forma actual se desarrolló principalmente durante la dinastía Qajar, que gobernó Irán entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XX.


Interior del Salón de los Espejos, uno de los espacios más famosos del Palacio de Golestán.

Durante ese período, el complejo se convirtió en el corazón del poder imperial. Allí se celebraban ceremonias oficiales, recepciones diplomáticas y actos de coronación. Varios de los monarcas del país utilizaron el palacio como residencia y sede de gobierno, lo que convirtió al lugar en escenario de algunos de los momentos más significativos de la historia moderna iraní.

El conjunto está formado por distintos pabellones y salones históricos rodeados de jardines y estanques ornamentales. Entre sus rasgos más característicos destaca la combinación de elementos tradicionales de la arquitectura persa con influencias europeas incorporadas en el siglo XIX, especialmente visibles en los interiores decorados con espejos y en las fachadas coloridas.

Por su riqueza artística y su importancia histórica, el palacio es considerado uno de los sitios culturales más valiosos de Irán y una de las principales atracciones patrimoniales de la capital.

El pedido de Irán a la UNESCO

Tras conocerse los daños, el Gobierno iraní envió una carta al director general de la UNESCO, Jaled al Enani, solicitando el envío de una misión internacional de especialistas para evaluar el estado del monumento.


Salones del Palacio de Golestán con espejos y elementos decorativos dañados tras la onda expansiva de un bombardeo cercano en la capital iraní.

En el documento oficial, las autoridades iraníes pidieron una evaluación técnica urgente, así como medidas de estabilización y protección para evitar que los daños se agraven. También subrayaron el valor excepcional del palacio y la importancia de preservar no solo el edificio, sino también el entorno histórico que lo rodea en el centro de Teherán.

En paralelo, el ministro de Cultura de Irán, Reza Salehi Amiri, visitó el complejo para inspeccionar personalmente el impacto provocado por el bombardeo cercano y supervisar las primeras evaluaciones técnicas.

Un símbolo cultural en medio de la guerra

Más allá de los daños materiales, el caso del Palacio de Golestán ha reavivado el debate sobre la protección del patrimonio cultural en contextos de conflicto armado. Para Irán, el complejo representa mucho más que un edificio histórico: es un símbolo de identidad nacional y una pieza fundamental de su memoria histórica.


Las autoridades iraníes solicitaron a la UNESCO una misión de expertos para evaluar el alcance de los daños en el histórico complejo.

Durante siglos, sus salones fueron escenario de decisiones políticas, ceremonias imperiales y encuentros diplomáticos que marcaron el rumbo del país. Hoy, en medio de la escalada militar en la región, ese mismo lugar se encuentra bajo evaluación para determinar el alcance de los daños y las posibilidades de restauración.

La eventual misión de expertos de la UNESCO tendrá ahora la tarea de analizar la situación del sitio y definir qué intervenciones serán necesarias para preservar uno de los palacios más representativos del patrimonio iraní, conocido desde hace décadas como “el Versalles de Persia”.