El Turismo Carretera recibió un golpe inesperado este martes. Cuando todo parecía indicar que 2026 sería el año de su consolidación definitiva, Agustín Martínez decidió colgar el casco.
A los 23 años, el "Gurisito", hijo del legendario ídolo de Ford, Omar "Gurí" Martínez, anunció su retiro del automovilismo profesional mediante un comunicado oficial difundido por la escudería Martínez Competición que orienta su padre.
La noticia causó conmoción en el ambiente, especialmente porque Agustín venía de lograr un segundo puesto en la fecha inaugural de la temporada disputada en El Calafate, terminando detrás de su compañero de equipo Nicolás Moscardini.
Con un Ford Mustang número 16 que se mostraba competitivo y una proyección innegable, la decisión tomó por sorpresa incluso a su círculo más íntimo y a los fanáticos de la marca del óvalo.
El equipo con base en Paraná fue escueto pero contundente en su mensaje en redes sociales. "Agustín Martínez ha tomado la decisión de retirarse de la práctica profesional del automovilismo. Sabemos que las decisiones personales merecen respeto y acompañamiento. Por eso, solo tenemos palabras de agradecimiento y orgullo. Las puertas del equipo siempre van a estar abiertas, porque esta es y será siempre su casa", rezaba el texto publicado en Instagram.

Hasta el momento, no trascendieron los motivos exactos que llevaron al joven piloto a tomar esta drástica determinación en la previa de la segunda fecha del campeonato, programada para este fin de semana en Viedma.
Agustín Martínez deja el automovilismo con un currículum que prometía mucho más. Debutó en la "Máxima" en la temporada 2024, alternando entre un Ford Falcon, un Toyota Camry de nueva generación y el actual Mustang. En sus 28 competencias en el TC, cosechó dos podios, dos victorias en series y un récord de vuelta.
Su camino en las categorías formativas de la ACTC fue notable, logrando tres subcampeonatos que cimentaron su ascenso: en la Fórmula Metropolitana (2018), el TC Mouras (2020) y el TC Pista (2023). Siempre bajo el ala de la estructura familiar, se había posicionado como una de las joyas del recambio generacional.
El automovilismo argentino pierde a uno de sus talentos más jóvenes y prometedores, dejando un vacío en la grilla y una incógnita sobre qué llevó al "Gurisito" a bajarse del auto en su mejor momento.