El diputado nacional Oscar Zago volvió a tensionar la interna oficialista al cuestionar con dureza a la Cancillería por el manejo del caso del gendarme Nahuel Gallo, quien regresó al país tras permanecer detenido en Venezuela. “Se le escapó la tortuga”, lanzó, citando una frase popularizada por Diego Maradona, para graficar lo que consideró una falla diplomática.
Zago apuntó directamente -aunque sin nombrarlo- contra el canciller Pablo Quirno, al sostener que en el Ministerio de Relaciones Exteriores “se enteraron por un tuit” de la liberación. Para el legislador del MID, el Gobierno puede molestarse por la falta de diálogo con Caracas, pero no por el hecho de que el gendarme haya regresado “sano y salvo” al país.
El diputado defendió la intervención de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) como canal alternativo para destrabar la situación. Argumentó que, en ciertos contextos, el peso simbólico del fútbol argentino -con figuras como Lionel Messi o el propio Maradona- puede generar puentes donde la política formal encuentra obstáculos.
La crítica no fue solo operativa sino estructural. Zago cuestionó la conducción de la Cancillería y deslizó que el cargo debería estar en manos de diplomáticos de carrera. “No podés enojarte porque te enteraste por redes. Los errores propios no se los podés echar a otros”, remarcó.
El episodio vuelve a dejar expuesta la fragilidad de la coordinación política en un año clave para el oficialismo. Mientras el Gobierno busca consolidar una agenda de reformas y mostrar orden interno, las diferencias públicas -ahora por política exterior- vuelven a abrir interrogantes sobre la conducción y la coherencia del mensaje oficial.