Dentro y fuera de la casa, Sol Abraham se convirtió en un imán de miradas. La participante tucumana, instalada hace tiempo en Buenos Aires junto a su familia, no solo da que hablar por su juego en Gran Hermano Generación Dorada, sino también por el estilo que despliega en cada aparición.
En redes sociales, especialmente en Instagram, Sol construyó una estética marcada y versátil. Puede pasar de un look relajado para la pileta, con bikinis de tendencia y accesorios llamativos, a producciones más jugadas para la noche, con brillos, transparencias y siluetas ajustadas. También muestra outfits más descontracturados para estar en casa, donde mezcla comodidad con detalles fashionistas que no pasan desapercibidos.
Su presente económico es otro de los temas que se comentan puertas adentro del reality de Telefe. Varios compañeros mencionaron que está “muy bien” en ese aspecto, algo que se refleja en las marcas que elige y en la calidad de las prendas que luce tanto dentro como fuera del programa.
En la casa mantiene esa impronta: uñas impecables, maquillaje cuidado y conjuntos pensados al detalle. Incluso en el encierro logra diferenciarse con combinaciones que generan conversación entre los propios participantes. Sol no solo juega; también comunica una identidad. Y en tiempos donde la imagen pesa tanto como la estrategia, sus looks se transformaron en una extensión más de su personalidad. Porque en su caso, el estilo también es parte del show.