La Cámara de Diputados puso en marcha este miércoles el debate por la reforma de la Ley de Glaciares y adoptó una primera definición: el plenario de comisiones aprobó convocar a audiencias para escuchar a especialistas, técnicos y representantes de distintos sectores vinculados al tema.
El tratamiento se desarrolla en una reunión conjunta de las comisiones de Recursos Naturales y Preservación del Ambiente, presidida por el libertario José Peluc, y de Asuntos Constitucionales, encabezada por Nicolás Mayoraz.
La iniciativa, que ya obtuvo media sanción en el Senado, forma parte de la agenda legislativa prioritaria del Gobierno de Javier Milei, que busca avanzar con su aprobación antes de fin de mes.
Durante el inicio del plenario se acordó abrir una ronda de audiencias informativas para escuchar opiniones técnicas y posiciones de los distintos actores involucrados en la discusión.
En esas instancias podrían participar especialistas en ambiente, representantes de provincias cordilleranas, organizaciones ambientalistas y referentes del sector minero.
La decisión apunta a ampliar el debate sobre una reforma que genera fuertes posiciones contrapuestas entre quienes impulsan el desarrollo de proyectos extractivos y quienes advierten sobre los riesgos ambientales.
El eje de la reforma apunta a redefinir el alcance de las zonas protegidas, particularmente en áreas periglaciares donde actualmente se encuentran restringidas actividades como la minería, la explotación petrolera y otras operaciones industriales.
La iniciativa plantea permitir determinadas actividades económicas en esas zonas siempre que cuenten con evaluaciones de impacto ambiental y cumplan con requisitos regulatorios.
Además, el texto otorga mayor margen de decisión a las provincias para definir qué áreas deben mantenerse bajo protección estricta y cuáles podrían habilitarse para proyectos productivos.
La media sanción en el Senado —con 40 votos a favor y 31 en contra— respondió en gran parte al respaldo de gobernadores de provincias cordilleranas interesados en impulsar inversiones mineras.
Sin embargo, el avance del proyecto generó fuertes críticas de organizaciones ambientalistas y sectores de la oposición, que advierten que la reforma podría debilitar la protección de reservas estratégicas de agua dulce.
Actualmente, la ley protege tanto los glaciares como las formaciones periglaciares, compuestas por hielo, roca y sedimentos, que cumplen un rol clave en la regulación hídrica.
Con el inicio del tratamiento en comisión y la convocatoria a audiencias, el Congreso abrió un debate que promete ser uno de los más intensos del año parlamentario.