Tras casi dos décadas desde su primera vez, la posibilidad de ver a Nicolas Cage nuevamente descifrando enigmas históricos parece estar más cerca que nunca. El productor Jerry Bruckheimer confirmó que la tercera entrega de la franquicia La leyenda del tesoro perdido sigue en marcha. Durante la reciente alfombra roja de los Premios del Sindicato de Productores (PGA), el ejecutivo aseguró que el proyecto "está avanzando bastante bien", disipando las dudas sobre si la historia de Ben Gates se había terminado tras el estreno de El libro de los secretos, la secuela, en 2007.

El camino hacia esta secuela ha sido complejo, marcado por el intento fallido de Disney de expandir la marca a través de la televisión. Tras la cancelación de la serie La leyenda del tesoro perdido: Al filo de la historia en 2022, el interés por una continuación cinematográfica regresó a la mesa de negociaciones. Bruckheimer reveló que el equipo se encuentra actualmente "trabajando en el guion", una tarea que recae en manos de Ted Elliott, guionista de Piratas del Caribe.
A pesar del optimismo del productor, el éxito de la producción depende de una pieza fundamental: el regreso de su estrella principal. Aunque en 2024 Nicolas Cage fue tajante al declarar que “no hay una Leyenda del tesoro perdido 3”, las actualizaciones más recientes de Bruckheimer sugieren que el panorama ha cambiado. La intención del estudio no es solo contar con Cage, sino también con el director original, Jon Turteltaub, para mantener la esencia que convirtió a las primeras películas en éxitos de taquilla. A finales de 2025, el productor ya había adelantado que “nos estamos acercando” a convertir el filme en una realidad tangible.

La industria del entretenimiento atraviesa un momento de regresos. Con estrenos programados como la secuela de El diablo viste a la moda y Camp Rock 3, Disney parece haber encontrado en sus archivos una mina de oro basada en el afecto del público por sus nuevos clásicos. La saga de Ben Gates, a pesar de haber recibido críticas mixtas en su momento, ha logrado un estatus de culto durante los últimos 19 años.