El diputado nacional Maximiliano Ferraro, referente de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de ley que busca regular el acompañamiento animal en establecimientos de salud y las intervenciones asistidas con perros, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes internados.
La iniciativa propone establecer un marco legal nacional que permita, bajo determinadas condiciones, la visita de mascotas a hospitales y la implementación de terapias asistidas con animales, priorizando la seguridad sanitaria y el bienestar animal.
Uno de los ejes centrales del proyecto es reconocer el derecho de las personas internadas a recibir la visita de sus mascotas en hospitales, clínicas, geriátricos y centros de rehabilitación, tanto públicos como privados.
Según el texto, esta posibilidad no será automática, sino voluntaria, excepcional y sujeta a evaluación médica previa. La autorización dependerá del estado de salud del paciente y de las condiciones del establecimiento, y cualquier negativa deberá estar debidamente fundamentada por escrito.
El proyecto establece una serie de condiciones obligatorias para permitir el ingreso de animales a los centros de salud. Entre ellas, se incluyen:
Además, la persona responsable deberá firmar una declaración en la que asuma cualquier daño que pueda causar la mascota durante la visita. Los establecimientos, por su parte, podrán adoptar medidas adicionales o prohibir el ingreso en casos de riesgo.

La iniciativa distingue claramente entre el acompañamiento animal ocasional y las intervenciones asistidas con perros.
Mientras que las visitas tienen un carácter afectivo y excepcional, las terapias con animales se definen como prácticas planificadas, estructuradas y supervisadas por equipos interdisciplinarios de salud. Estas intervenciones buscan promover el bienestar físico, emocional y social del paciente, sin reemplazar en ningún caso los tratamientos médicos tradicionales.
El proyecto dedica un capítulo específico a las terapias asistidas con perros. Allí se establece que deberán contar con:
También se reconoce el derecho de los pacientes a aceptar o rechazar este tipo de intervenciones sin que ello afecte la calidad de su atención médica.

Otro aspecto destacado de la propuesta es la incorporación de un capítulo exclusivo sobre bienestar animal. El texto sostiene que las terapias solo son éticamente válidas si garantizan condiciones adecuadas para los perros participantes.
Entre los puntos principales se incluyen:
El proyecto subraya que los animales no deben ser considerados herramientas terapéuticas, sino seres sintientes con derechos y necesidades propias.
En los fundamentos, Ferraro sostiene que el vínculo entre las personas y sus mascotas cumple un rol clave en la recuperación emocional, la reducción del estrés y el fortalecimiento del bienestar psicológico durante la internación.
Con este proyecto, el legislador busca consolidar un marco normativo que combine el derecho de los pacientes al acompañamiento afectivo, la seguridad sanitaria y la protección de los animales.
La propuesta apunta a institucionalizar prácticas que ya existen de manera aislada en distintos centros de salud, promoviendo estándares comunes, supervisión profesional y criterios éticos claros para su desarrollo en todo el país.