Un día después de pedirle “respeto” al presidente Javier Milei, la Unión Industrial Argentina (UIA) difundió un Monitor de Desempeño Industrial (MDI) con números que confirman el deterioro del sector manufacturero.
El índice, que anticipa la evolución de la actividad, se ubicó en 36,5 puntos en enero de 2026, con una caída de 7,5 puntos respecto al relevamiento anterior. En la comparación interanual, el retroceso fue de 5,6 puntos, consolidando un empeoramiento sostenido.
El informe muestra una caída generalizada en producción y ventas, tanto en grandes empresas como en PyMEs.
Se trata de uno de los peores registros históricos para el indicador de ventas.
En el frente externo, la situación tampoco logra traccionar la actividad. Un tipo de cambio poco competitivo deja consecuencias:
Aunque el tipo de cambio dejó de aparecer como el reclamo central, el dinamismo exportador no alcanza para compensar la debilidad del mercado local.
El impacto ya se trasladó al empleo.
Los números muestran que, pese a la Ley de Modernización Laboral, las expectativas en el mercado de trabajo industrial no logran repuntar.
Uno de los datos más sensibles del relevamiento es el financiero.

Históricamente, los costos encabezaban los reclamos industriales. En enero de 2025 representaban el 40,6% de las preocupaciones.Hoy ese porcentaje cayó al 19,7%.
En su lugar aparece con fuerza otro temor: la competencia externa. La dificultad para competir con bienes importados pasó de no figurar en octubre de 2024 a representar el 19,4% en enero de 2026.

También empeoraron las perspectivas.
Aun así, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, transmitió un mensaje que refleja no transmite de todo el clima empresarial actual:
“Estoy hablando con muchísimos empresarios que me dicen: ‘Mirá, me está yendo mal, o no vendo, pero quiero un país distinto. Quiero un país ordenado, con una economía que funcione’”.
El informe llega apenas 24 horas después del cruce público con Milei, en el que la UIA reclamó “respeto” hacia los empresarios y rechazó ser responsable de las “distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”.
En las últimas semanas, distintos referentes industriales del NOA Y NEA manifestaron malestar por lo que consideran una postura demasiado condescendiente de la conducción nacional de la UIA frente al Gobierno.