La investigación por la desaparición y muerte de Facundo Astudillo Castro sumó un capítulo judicial que vuelve a poner el foco en uno de los protagonistas más controvertidos del expediente. La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a siete años de prisión contra el instructor canino Marcos Herrero, acusado de haber adulterado pruebas y mentido bajo juramento durante los rastrillajes realizados en el marco de la causa.
La decisión fue adoptada por la Sala III del máximo tribunal penal del país, que rechazó el recurso presentado por la defensa del especialista en rastreo con perros. Con ese fallo quedó firme la sentencia dictada previamente por el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca.
Herrero, de 49 años y oriundo de Viedma, había intervenido en distintos operativos de búsqueda cuando el caso Astudillo Castro concentraba la atención pública y judicial. Sin embargo, la Justicia concluyó que durante su actuación introdujo pruebas falsas y prestó declaraciones que no se correspondían con la realidad de los hechos.

Según se determinó en el proceso, el perito fue responsable del delito de falso testimonio reiterado agravado en siete hechos. Además de la pena de prisión, el tribunal dispuso su inhabilitación absoluta para ejercer funciones por un plazo equivalente al doble del tiempo de la condena.
Los jueces Carlos Alberto Mahiques, Juan Carlos Gemignani y Diego Barroetaveña analizaron el planteo de la defensa, que sostenía que las afirmaciones de Herrero no habían sido mentiras sino “interpretaciones técnicas basadas en su experiencia profesional”. También argumentaban que el tribunal de juicio había construido la condena a partir de presunciones arbitrarias y que se habían vulnerado principios básicos del proceso penal acusatorio.
No obstante, la mayoría del tribunal desestimó esos argumentos y convalidó el fallo que lo responsabilizó por la adulteración de evidencia en una investigación especialmente sensible.
La resolución también dispuso unificar esta condena con otra que había sido dictada el 21 de marzo de 2023 por el Tribunal Penal N°2 del Poder Judicial de Mendoza. En aquel caso, Herrero había sido condenado por encubrimiento simple.
A partir de esa acumulación de sentencias, la Justicia fijó una pena única de siete años y ocho meses de prisión.
Voceros judiciales indicaron que el instructor canino cumple actualmente la condena bajo arresto domiciliario en la ciudad de Viedma, en la provincia de Río Negro.
El expediente que lo tuvo como protagonista está ligado a la investigación por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, el joven que fue visto por última vez en abril de 2020 durante un control policial en la localidad bonaerense de Pedro Luro. Su cuerpo apareció tres meses después en una zona de cangrejales cercana a General Daniel Cerri, en el partido de Bahía Blanca.
Durante meses, la causa generó un fuerte debate público y judicial sobre el accionar policial y las hipótesis en torno a lo ocurrido. En ese contexto, el trabajo de peritos y especialistas adquirió un papel central.
La condena ahora confirmada por Casación cerró uno de los capítulos paralelos de ese expediente: el que investigó la actuación del perito que había sido convocado para encontrar rastros, pero terminó acusado de haberlos inventado.