La muerte de un docente de la Universidad de Buenos Aires abrió una investigación judicial que, por el momento, está rodeada de incógnitas. El cuerpo de Walter Daniel Aguirre fue encontrado esta tarde en su departamento del barrio porteño de Caballito, atado y con signos que despertaron sospechas entre los investigadores.
El hallazgo se produjo en una vivienda ubicada sobre la calle Hidalgo al 300, donde el profesor residía y también tenía su espacio de trabajo. Allí fue encontrado por César Tintilay, un hombre que realizaba tareas laborales junto a él y que dio aviso inmediato al 911 al advertir la escena.
Al llegar al lugar, efectivos de la Policía Federal Argentina y personal del SAME confirmaron el fallecimiento del docente, de 55 años. El cuerpo estaba en una habitación del departamento, maniatado con precintos y con un trapo colocado en la boca.
El relato de Tintilay fue el primer elemento con el que comenzaron a trabajar los investigadores. Según explicó ante los policías, cuando ingresó a la vivienda encontró a Aguirre en esas condiciones, lo que motivó el llamado urgente a las autoridades.
Según fuentes policiales, el interior del departamento presentaba cierto desorden. Sin embargo, uno de los datos que más llamó la atención fue que la puerta de acceso no tenía signos de haber sido forzada.
Ese detalle abrió una de las principales líneas de análisis del caso. Los investigadores buscan determinar si el docente había recibido a alguien en su vivienda horas antes de ser encontrado sin vida.
La hipótesis que por estas horas toma fuerza es que Aguirre habría permitido el ingreso de una persona durante la noche del martes, aunque todavía no se establecieron con precisión las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
Mientras tanto, la investigación se concentra en reconstruir los últimos movimientos del profesor y en relevar posibles registros de cámaras de seguridad en la zona que permitan identificar quién ingresó al edificio o al departamento.
Con el avance de las pericias y el análisis de los elementos encontrados en la escena, la Justicia intenta esclarecer qué ocurrió dentro del departamento y cómo se produjo la muerte del docente que trabajaba en la Universidad de Buenos Aires.