La asunción de Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro de Justicia dejó de ser un simple trámite administrativo para convertirse en el escenario de una fractura política visible. Durante la ceremonia en el Salón Blanco de la Casa Rosada, los dos pilares del entorno presidencial, Karina Milei y Santiago Caputo, protagonizaron un cruce gestual que confirmó meses de tensiones acumuladas por el control de las decisiones del Gobierno.
El episodio, registrado en video, muestra a la secretaria general de la Presidencia acercándose a saludar al asesor con un beso, mientras este permanece inmóvil y con las manos dentro de los bolsillos. Este gesto ocurre en un contexto de cambios profundos en el área de Justicia, donde los nombres de confianza de uno fueron desplazados por los del otro.
La designación de Juan Bautista Mahiques y de Santiago Viola como viceministro representa un triunfo político de Karina Milei, ya que desplazó a Sebastián Amerio, un funcionario de extrema confianza de Santiago Caputo que manejaba la relación con los jueces y el Consejo de la Magistratura.

El clima en el Salón Blanco fue descrito por los presentes como de "marcada frialdad". Mientras el presidente Javier Milei saludó a su asesor con un abrazo efusivo y varias palmadas en la espalda, el encuentro entre la hermana del mandatario y el estratega digital fue distante.
El abrazo de Karina Milei y Santiago Caputo en la jura de Juan Bautista Mahiques pic.twitter.com/wjdX9fwYcR
— Nicolás Palermo (@NicoJPalermo) March 5, 2026
Santiago Caputo llegó al acto sobre la hora y se ubicó en un lateral, solo, sin su habitual grupo de colaboradores. Al terminar la jura, Karina Milei se acercó sonriente, lo tomó por un hombro y le dio un beso. El asesor no correspondió el gesto ni retiró las manos de sus bolsillos, manteniendo un semblante serio que los analistas de comunicación política definieron como "desafiante".

El área de Justicia era, hasta hoy, un territorio bajo la influencia directa de Santiago Caputo a través de Sebastián Amerio. Este funcionario no solo era el número dos del ministerio, sino que representaba al Poder Ejecutivo en el organismo que selecciona y sanciona a los jueces. Su salida, de la cual se enteró mientras presidía una audiencia oficial, marca el fin de ese control.
En su lugar, Karina Milei logró imponer a Santiago Viola, su abogado personal y apoderado de La Libertad Avanza. Junto al nuevo ministro, Juan Bautista Mahiques, este binomio responde directamente a la estrategia de la secretaria general, quien busca centralizar el manejo de las 300 vacantes de jueces y fiscales que el Gobierno pretende cubrir en los próximos meses.

La disputa entre los dos asesores más influyentes del país no es nueva, pero se intensificó por tres motivos principales:

La parálisis o el avance de las reformas judiciales dependen hoy de quién gane esta batalla interna. Con la nueva estructura en el Ministerio de Justicia, el Gobierno busca acelerar el nombramiento de magistrados en fueros clave como el de Familia, Civil y Comercial, dejando para una segunda etapa los juzgados con competencia electoral.
Mientras tanto, la imagen de unidad del llamado "Triángulo de Hierro" (conformado por el Presidente y sus dos asesores) ha quedado reemplazada por una dinámica de competencia directa. La salida de Mariano Cúneo Libarona y el desplazamiento de los hombres de Caputo demuestran que, ante un conflicto de intereses, la prioridad del mandatario sigue siendo el esquema de poder que lidera su hermana.
TM