El Ministerio de Justicia de la Nación inició una reestructuración profunda en sus primeras horas bajo la conducción de Juan Bautista Mahiques. El flamante ministro solicitó la renuncia de los titulares de los principales organismos encargados de controlar la transparencia, el lavado de activos y el registro de empresas en Argentina.
La medida busca renovar la cúpula de las áreas más sensibles de la cartera, que ahora contarán con una fuerte impronta de la Secretaría General de la Presidencia, liderada por Karina Milei. El recambio administrativo afecta directamente a las oficinas que tienen el poder de investigar el origen del dinero y el comportamiento de las sociedades comerciales en el país.
"Yo llego con mi equipo"🗣️
— El Destape (@eldestapeweb) March 5, 2026
❗️Juan Bautista Mahiques, flamante ministro de Justicia, contó que pidió la renuncia de los titulares de IGJ y la UIF pic.twitter.com/7efD4twYbb
El ministro Juan Bautista Mahiques confirmó que pidió la dimisión de todos los funcionarios políticos de su área porque busca conformar un equipo propio para agilizar la cobertura de las 300 vacantes de jueces y fiscales que hoy tiene el sistema judicial nacional.

El pedido de renuncia alcanzó a las autoridades de cinco entidades fundamentales para el control del Estado. Entre ellas se destacan la Inspección General de Justicia (IGJ), que regula a las empresas y asociaciones; la Unidad de Información Financiera (UIF), encargada de combatir el lavado de dinero; y la Oficina Anticorrupción, que vigila la conducta de los funcionarios públicos.
También fueron desplazados los jefes del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH) y de la Oficina de Bienes Recuperados. Según explicó el propio Juan Bautista Mahiques en una entrevista con A24, la decisión responde a una lógica de recambio político: "Hice cambios, llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos, porque llego con un equipo. Todavía no dejaron los cargos. Se les pidió la renuncia formal, son funcionarios que pone la política o el ministro y, cuando el ministro se va, se tienen que ir".

Uno de los cambios más significativos es el de Daniel Vítolo al frente de la IGJ. Este organismo es el que lleva adelante la inspección sobre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el que recientemente solicitó la designación de veedores para informar sobre sus estados contables y financieros.
Si bien Vítolo afirmó que aún sigue trabajando y que presentó una resolución para autorizar veedores en la Superliga, el ministro Mahiques confirmó que tiene "dos o tres nombres en carpeta" para reemplazarlo. Este movimiento es clave porque define quién tendrá la firma para controlar las operaciones comerciales y las disputas legales entre el Gobierno de Javier Milei y las entidades deportivas.
Más allá de la renovación de nombres, el objetivo central de la gestión de Mahiques y del nuevo secretario de Justicia, Santiago Viola, es destrabar los pliegos de jueces y fiscales en el Senado de la Nación. Actualmente, el 40% de los juzgados y casi el 50% de las fiscalías federales están vacantes, lo que genera demoras en las causas por narcotráfico y corrupción.
El ministro adelantó que no es una prioridad inmediata completar los cargos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sino enfocarse en los juzgados inferiores que requieren mayoría simple para su aprobación. Para coordinar estos movimientos, Santiago Viola se reunió en la Casa Rosada con el asesor presidencial Santiago Caputo, buscando consensuar la transición tras la salida de Mariano Cúneo Libarona y Sebastián Amerio.
TM