En el marco de una srie de tareas preventivas, efectivos de la Policía de la Ciudad inspeccionaron un establecimiento ubicado en Montenegro al 1600 (ver mapa). Al ingresar, los investigadores descubrieron una gran cantidad de piezas de vehículos sin respaldo legal, algunas ya embaladas para la venta. El operativo culminó con el secuestro de 220 autopartes y la detención del encargado del local, quien quedó a disposición de la Justicia.
Entre las piezas secuestradas figuran 30 puertas de diferentes modelos, 25 cubiertas, 20 radiadores, 15 capots, 15 amortiguadores. También se encontraron tapas de baúl, guardabarros, tapas de cilindro, alternadores, discos de freno, discos de embrague, ópticas, ruedas armadas, paragolpes, baterías, espirales, tanques de combustibles, cajas, butacas, dos trenes traseros y un aire acondicionado completo.

La Ley 25.761 fue creada con el objetivo de combatir el delito automotor y el comercio ilegal de las autopartes robadas. La norma regula la comercialización de las autopartes usadas y el desarme de los vehículos, para lo cual sólo están habilitadas las personas físicas o jurídicas que estén incorporadas al Registro Único de Desarmaderos de Automotores y Actividades Conexas (RUDAC).

A su vez, todos los vehículos desarmados tienen que tener la baja registral y un certificado de desarme por el cual se garantiza el origen legal de las autopartes.

Intervino en el hecho la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 35 a cargo de Celsa Ramírez, quien ordenó el secuestro de todo el material, valuado en unos 30 millones de pesos, su traslado a playa judicial y la notificación de la imputación al encargado del taller.