Un furcio de Axel Kicillof durante la apertura de sesiones en la Legislatura bonaerense volvió viral al programa provincial de Pequeñas Unidades Productivas de Alimentos Artesanales (PUPAAs).
En medio de su discurso, el gobernador mencionó por error al “programa kuka”, un término utilizado de manera despectiva por sectores opositores para referirse al kirchnerismo. El fallido rápidamente circuló en redes sociales y generó comentarios y bromas, aunque en realidad se refería al programa PUPAAs.
“El programa KUKA”😆 pic.twitter.com/imVj2JUsTv
— MarceOzz (@MarceOzz) March 2, 2026
Más allá del episodio, la Provincia avanzó en los últimos días con una actualización del régimen que regula a estas unidades productivas, una herramienta creada para formalizar y acompañar a quienes elaboran alimentos artesanales en distintos distritos bonaerenses.
Entre las principales novedades, el Ministerio de Desarrollo Agrario aprobó un isologotipo oficial “PUPAAs” que deberá incorporarse en los rótulos de los productos elaborados por emprendimientos registrados. El objetivo es otorgar identidad y reconocimiento en el mercado.
“El sello es una garantía para el consumidor y una herramienta de visibilización para quienes producen alimentos artesanales en la provincia”, aseguró el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez.
Actualmente más de mil emprendimientos forman parte del programa, que busca impulsar el agregado de valor en origen y fortalecer las economías locales a partir de la producción de alimentos.
La nueva resolución también amplía los plazos de habilitación: la primera inscripción tendrá una vigencia de dos años y las renovaciones se otorgarán por tres, además de incorporar un circuito administrativo orientado a agilizar los trámites.
Otro de los cambios apunta al esquema de capacitaciones obligatorias. Para la primera renovación se deberán acreditar siete capacitaciones y contar con el rótulo definitivo aprobado; en las siguientes renovaciones se exigirán seis cursos adicionales —distintos a los ya realizados— junto con la implementación de Buenas Prácticas de Manufactura.
Según explicó Rodríguez, el objetivo es acompañar el crecimiento de los emprendimientos con respaldo técnico. “La producción artesanal se fortalece cuando incorpora conocimiento y mejora continua”, sostuvo.
La resolución también ajusta definiciones y requisitos sanitarios, precisando qué se entiende por elaboración artesanal —con materias primas preferentemente bonaerenses o de producción propia y técnicas predominantemente manuales— y reforzando pautas de indumentaria y almacenamiento para evitar riesgos de contaminación.