Las autoridades británicas arrestaron a cuatro hombres sospechados de colaborar con los servicios de inteligencia de Irán en tareas de vigilancia sobre personas y lugares vinculados a la comunidad judía en Londres, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa las operaciones clandestinas atribuidas a Teherán en territorio europeo.
Según informó la policía, los detenidos tienen entre 22 y 55 años. Uno de ellos posee nacionalidad iraní y los otros tres tienen doble ciudadanía británica e iraní. Todos fueron arrestados en Barnet, al norte de Londres, y en Watford, una ciudad ubicada a unos 24 kilómetros de la capital.

Los cuatro permanecen bajo custodia mientras continúan las investigaciones. En paralelo, la policía también detuvo a otras seis personas sospechadas de ayudar a un delincuente, mientras se realizaban registros en distintos domicilios vinculados con el caso. Las autoridades señalaron que la investigación llevaba tiempo en marcha y que las actividades sospechosas son anteriores a la reciente escalada militar en Medio Oriente, marcada por los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán que comenzaron la semana pasada.
El caso se suma a una serie de advertencias realizadas en los últimos años por los servicios de inteligencia británicos sobre supuestas operaciones encubiertas iraníes en el Reino Unido. En octubre pasado, el jefe del servicio de seguridad interior MI5 afirmó que la agencia y la policía habían detectado más de 20 complots respaldados por Irán destinados a secuestrar o asesinar a personas consideradas enemigas del régimen iraní en territorio británico.
Las autoridades británicas consideran que estos planes suelen estar dirigidos contra disidentes iraníes, periodistas, opositores políticos o personas vinculadas a Israel.
En mayo del año pasado, tres ciudadanos iraníes fueron acusados formalmente bajo la Ley de Seguridad Nacional británica por presuntamente colaborar con un servicio de inteligencia extranjero. En otro caso investigado durante 2025, cinco hombres fueron detenidos por un supuesto complot para atacar instalaciones diplomáticas vinculadas a Israel, aunque posteriormente fueron liberados sin cargos.
I would like to extend my thanks to the police, the security services, and everyone involved in keeping Britain safe.
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) March 6, 2026
People will be worried after today's arrests, especially those in our Jewish community. Our world-leading security services will not hesitate to protect you.…
El gobierno británico también ha reforzado la vigilancia sobre posibles amenazas contra la comunidad judía. En los últimos años, el país registró un aumento sostenido de incidentes antisemitas, impulsado en parte por la polarización generada por los conflictos en Medio Oriente. Tras conocerse los arrestos, la ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, aseguró que las autoridades están en contacto con comunidades judías y musulmanas para reforzar la seguridad en lugares de culto y espacios comunitarios.

El primer ministro, Keir Starmer, también advirtió recientemente que la escalada internacional podría ser utilizada para generar divisiones internas en la sociedad británica, por lo que pidió evitar que las tensiones globales se traduzcan en conflictos dentro del país. Por su parte, Irán ha negado repetidamente las acusaciones de espionaje o conspiraciones en territorio occidental. Teherán sostiene que las denuncias forman parte de una campaña política impulsada por gobiernos occidentales para desacreditar al país.