La investigación por el asesinato de Gian, el bebé de un año y medio que murió tras un ataque a tiros contra una barbería en la zona sur de Rosario, avanzó con rapidez en las últimas horas y ya tiene cuatro personas detenidas.
Los procedimientos fueron realizados por efectivos del Comando Radioeléctrico, que secuestraron una pistola, un revólver, un automóvil presuntamente utilizado en el ataque y varios teléfonos celulares que ahora serán analizados por los investigadores.
El crimen ocurrió este jueves por la tarde frente a una barbería ubicada en Melincué al 6100, cuando una discusión entre clientes del local derivó en una violenta represalia armada.
Según los primeros datos reunidos por la fiscal Agustina Eiris, la pelea se inició dentro del comercio entre dos hombres. Tras el enfrentamiento, uno de ellos se retiró del lugar y regresó minutos después a bordo de un automóvil.
De acuerdo con los testimonios recolectados, al llegar volvió a bajarse del vehículo y comenzó a disparar contra el frente de la barbería, mientras una motocicleta habría actuado como apoyo en el ataque.

En ese momento el bebé se encontraba dentro del local en brazos de su padre, quien es el propietario del negocio. Uno de los disparos ingresó por una abertura de la vivienda e impactó en el pecho del niño.
El abuelo del pequeño relató el dramático momento. “Fue una verdadera locura, no se puede entender. Apareció uno de repente, bajó del auto y empezó a los tiros. Nosotros no tenemos nada que ver, no molestamos a nadie”, dijo Daniel en declaraciones radiales.
El hombre agregó que su hijo intentó resguardarse dentro del local cuando comenzaron los disparos. “Mi hijo estaba adentro con el bebé a upa. Cuando empezaron los tiros se metieron todos adentro. Quedó contra la pared con Gian y una bala que entró por la ventanita le pegó en el corazón”, explicó.
La primera detención se produjo cuando uno de los ocupantes de la moto cayó durante la fuga y fue retenido por un gendarme que vive en la zona y se encontraba franco de servicio. Poco después llegaron efectivos policiales, que identificaron al sospechoso como Kevin Mario Antonio P., de 25 años.
En el lugar le secuestraron un revólver calibre .32 y su teléfono celular, tras lo cual fue trasladado a la comisaría 15ª.
Según informaron desde el Ministerio de Seguridad de Santa Fe, el detenido cuenta con antecedentes penales. En 2017 había sido arrestado por el robo de una motocicleta y en 2018 fue nuevamente detenido por portación ilegal de arma de fuego.
Más tarde, durante un operativo en Patricios al 600, los agentes localizaron un Chevrolet Corsa gris que, según testigos, habría sido utilizado en el ataque. El vehículo presentaba la luneta trasera rota, un detalle que coincidía con la descripción brindada por personas que presenciaron el hecho.
Mientras se realizaban las actuaciones en ese domicilio, los investigadores identificaron a Alan V., de 21 años, señalado como el presunto autor material del homicidio. El joven intentó escapar saltando por los techos de viviendas linderas, pero fue rápidamente detenido.
En el inmueble donde residía, ubicado en la planta alta de otra vivienda, la policía secuestró una pistola calibre 11.25, un teléfono celular y un ladrillo de cocaína.
Durante ese procedimiento también fueron arrestados Darío A., de 45 años, y María Alejandra A., de 50, acusados de entorpecer el accionar policial durante la detención del principal sospechoso. Sus teléfonos también quedaron incautados para ser sometidos a peritajes.